El Ministerio de Energía de Arabia Saudí ha anunciado el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste tras sufrir una serie de ataques con drones procedentes de Irak. Esta infraestructura, que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo diarios, representa entre el 4% y el 5% de la producción mundial y es vital para el suministro global, especialmente en el actual contexto de tensiones en el estrecho de Ormuz.
Cierre preventivo ante ataques
En un comunicado, el ministerio explicó que el oleoducto, que atraviesa las regiones de Riad y Medina, fue “objeto de múltiples ataques en la mañana del 10 de septiembre de 2026”, lo que motivó su cierre como medida de precaución. Los ataques causaron varios heridos, quienes han recibido atención médica, aunque no se ofrecieron detalles sobre el origen exacto o los autores de los mismos.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores saudí confirmó que los ataques fueron realizados con drones lanzados desde Irak. Asimismo, se informó que los daños están siendo atendidos actualmente. El ministerio condenó el ataque y resaltó la decisión de no responder en esta fase tras la solicitud del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, quien solicitó tiempo para que su gobierno actúe contra dichos ataques.
Reacciones internacionales
El Gobierno iraquí ha condenado los ataques, adjudicados a milicias proiraníes, y ha valorado positivamente la respuesta de Arabia Saudí al permitir que Irak tome medidas para contener la situación. Según la agencia oficial iraquí INA, Al Zaidi ha ordenado una investigación urgente para identificar a los responsables y ha instruido que se tomen acciones legales contra aquellos involucrados.
“Nos reservamos el derecho de adoptar todas las medidas necesarias para proteger nuestra soberanía, seguridad, instalaciones, ciudadanos y residentes”, afirmó el gobierno de Riad.
Contexto del oleoducto Este-Oeste
El oleoducto Este-Oeste, también conocido como Petroline, es una infraestructura clave que conecta los campos petroleros del este de Arabia Saudí, en el golfo Pérsico, con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Con una longitud de aproximadamente 1.200 kilómetros y una capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios, este oleoducto permite exportar crudo sin pasar por el estrecho de Ormuz, lo que ha incrementado su uso ante las restricciones en dicha vía marítima.
Arabia Saudí ha denunciado anteriormente ataques similares desde Irak, atribuidos a milicias proiraníes, que han tenido como blanco instalaciones petroleras en diversas regiones del país. En respuesta a estos incidentes, a finales de julio, Arabia Saudí lanzó una ofensiva conjunta con Estados Unidos.
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