Con la llegada de septiembre, se observa un incremento significativo en las consultas para perder peso, a pesar del auge de fármacos como Ozempic. Este fenómeno se produce tras un verano caracterizado por excesos alimenticios, según indican diversos profesionales de la salud.
Incremento en las consultas de nutrición
Especialistas en nutrición y dietistas señalan que cada septiembre se asemeja a un “segundo enero”, con un aumento de entre el 30% y el 40% en las consultas relacionadas con la pérdida de peso. Este incremento se debe a que muchas personas buscan recuperar hábitos saludables tras las vacaciones. Ana Morales, psicóloga especializada en nutrición, destaca que, aunque el interés por perder peso crece cada año, en los últimos tiempos las consultas comienzan incluso en agosto.
“En este época es como si fueran los exámenes de recuperación y nos ponemos en modo restricción. Muchas personas quieren compensar rápidamente lo que han hecho mal durante el verano y ahí empieza el problema”, afirma Morales.
La convivencia de métodos tradicionales y nuevos fármacos
Aitor Sánchez, nutricionista y divulgador, señala que la popularización de medicamentos para la diabetes y la obesidad no ha disminuido el interés por los métodos tradicionales de pérdida de peso. Según Sánchez, existe una coexistencia entre quienes siguen patrones tradicionales y quienes utilizan fármacos bajo supervisión médica, buscando en ambos casos el apoyo de nutricionistas para manejar los efectos secundarios y evitar el temido efecto rebote.
“La extensión de los fármacos para la diabetes y la obesidad no ha provocado una bajada en la pérdida del interés por adelgazar con métodos tradicionales”, explica Sánchez.
Un fenómeno global
El deseo de perder peso en septiembre no es exclusivo de España. En Reino Unido, un sondeo realizado en 2019 a 2.000 personas reveló que el 57% tenía intención de iniciar una dieta más saludable en septiembre. En Italia, las reservas para consultas dietéticas aumentaron un 24% en 2025, siendo el segundo gran pico después de enero. Según la nutricionista Ana Cristina Pérez Urdaneta, los excesos durante las vacaciones pueden llevar a ganar entre tres y cinco kilos, dependiendo de si son en verano o en Navidad.
El peligro de las dietas milagro
Esta época del año también ve un aumento en la popularidad de las llamadas “dietas milagro”, que prometen pérdidas rápidas de peso. Entre ellas se encuentran la dieta keto, la paleo y el ayuno intermitente, así como otras más restrictivas como las dietas de la piña o del limón. Sin embargo, los especialistas advierten que estas dietas extremas pueden llevar a un ciclo perjudicial de atracones y sentimientos de culpa.
“Cuando el cuerpo se pone a dieta, y más si es muy restrictiva, activa el modo supervivencia y empieza a luchar por buscar comida”, advierte Morales.
Recomendaciones de los expertos
Los especialistas recomiendan volver a los buenos hábitos de manera equilibrada, sin tratar septiembre como un mes de castigo. Morales sugiere que quienes tienen problemas con la alimentación deben identificar las razones detrás de sus hábitos y trabajar en la parte psicológica para establecer nuevas rutinas saludables. Àlex Blasco, dietista nutricionista, también aconseja evitar dietas muy restrictivas y enfocarse en recuperar el patrón habitual de alimentación.
“Es más importante la constancia que la perfección”, concluye Blasco.
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