Barcelona se ha consolidado como un referente en el ámbito de la computación cuántica en el sur de Europa, situándose en la posición número 36 a nivel mundial según el European Centre for International Political Economy (ECIPE). Esta industria, que mueve alrededor de 1.000 millones de dólares a nivel mundial, ha encontrado en Catalunya un ecosistema favorable gracias a una temprana apuesta por la transferencia tecnológica.
La computación cuántica y su impacto
A diferencia de la informática convencional, los ordenadores cuánticos operan mediante la superposición de estados, lo que les permite resolver problemas complejos con una eficacia sin precedentes. Esto no solo incluye el desarrollo de nuevos medicamentos simulando moléculas, sino también la capacidad de romper criptografías avanzadas. Josep Curto, científico de datos y profesor de Informática de la UOC, explica que este avance “cambiará el paradigma de cómo se realizan los cálculos”.
Según el informe State of Quantum 2026, la inversión global en computación cuántica alcanzó los 8.300 millones de euros en 2025, un crecimiento significativo respecto al año anterior. El estudio Quantum Technology Monitor de McKinsey prevé que los ingresos del sector podrían ascender a 4.400 millones de dólares en 2028.
Barcelona, líder cuántico en el sur de Europa
El ecosistema cuántico de Barcelona, aunque joven, ya compite a nivel internacional. La ciudad se encuentra en una posición destacada en Europa, superando a clústeres de ciudades como Berlín o Dubái. Alba Cervera-Lierta, investigadora del Barcelona Supercomputing Center (BSC), destaca que el éxito de Catalunya se debe a un “ecosistema muy cohesionado” que involucra universidades, centros de investigación, administraciones y empresas.
El Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) y el BSC han desempeñado un papel crucial en la formación de este entorno, promoviendo la investigación cuántica y la transferencia de tecnología a empresas como Qilimanjaro Quantum Tech y Luxquanta, esta última especializada en ciberseguridad para la era poscuántica.
Un ecosistema en expansión
El ecosistema cuántico catalán está compuesto por 52 empresas, de las cuales más del 70% son startups o pequeñas y medianas empresas, generando una facturación de 91,4 millones de euros y empleando a 470 personas, según datos de Acció. Siete de estas empresas facturan más de un millón de euros anualmente, y una supera los 10 millones.
Compromiso institucional
El Gobierno de Catalunya ha reconocido la importancia estratégica de la computación cuántica y ha comprometido una inversión de hasta 43 millones de euros para 2030, con el objetivo de posicionar a la región en la vanguardia de la “segunda revolución cuántica”, según el ‘president’ Salvador Illa. Esta iniciativa busca trasladar los avances de laboratorio al mercado, en línea con el proyecto QuantumCAT.
Además, se destinarán 2,5 millones de euros anuales para respaldar a las empresas tecnológicas cuánticas locales y 10 millones para reforzar la seguridad de las infraestructuras críticas. A nivel estatal, el Gobierno español planea invertir 808 millones de euros en un plan estratégico para desarrollar un mercado nacional de tecnología cuántica.
Retos y oportunidades
A pesar del progreso, aún quedan desafíos por superar. Josep Curto resalta la necesidad de adaptar las organizaciones empresariales para integrar estas tecnologías y de formar a los legisladores. Asimismo, aboga por “revisar los planes de estudio” para fomentar la creación de talento especializado.
Cervera-Lierta advierte sobre las dificultades para mantener a los expertos formados en Catalunya debido a la competencia internacional en salarios. La directora de Luxquanta subraya la importancia de atraer más inversión privada y aumentar el flujo de fondos europeos para impulsar el sector.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!