La investigadora alicantina Nuria Oliver ha puesto de relieve el preocupante aumento de las cirugías estéticas en adolescentes, impulsado por la insatisfacción con su imagen corporal. Oliver, quien recientemente recibió el Premio Nacional de Investigación Julio Rey Pastor en Barcelona, otorgado por el Rey Felipe VI, ha destacado cómo la inteligencia artificial y las redes sociales están influyendo en la salud mental de los jóvenes y en la percepción de la belleza.
Reconocimiento al trabajo en inteligencia artificial
El galardón recibido por Oliver es un reconocimiento significativo a su contribución en el ámbito de las matemáticas y tecnologías de la información y las comunicaciones. Al frente de Ellis Alicante, su investigación se centra en el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad, especialmente en sus repercusiones sobre la salud mental y los sesgos de género.
“Es un grandísimo honor recibir este premio, uno de los más importantes desde el punto de vista científico que concede el Gobierno de España”, expresó Oliver.
Sesgos de género en inteligencia artificial
Oliver ha señalado que, aunque se han logrado avances para corregir los sesgos de género en la inteligencia artificial, el problema sigue siendo complejo. Los algoritmos pueden replicar o amplificar estereotipos, y aunque se han desarrollado mecanismos para mitigarlos, no existe una solución perfecta debido a la complejidad de los modelos y la cantidad de datos con los que son entrenados.
Impacto de las redes sociales en la imagen corporal
Uno de los aspectos más preocupantes destacados por Oliver es el papel amplificador de las redes sociales en la insatisfacción corporal de los adolescentes. La popularidad de los filtros de belleza en estas plataformas contribuye a establecer un canon de belleza poco realista, que puede provocar un incremento en las cirugías estéticas y en trastornos de salud mental.
“Hay un crecimiento exponencial en las cirugías estéticas entre adolescentes debido a la desconexión entre la apariencia digital y la realidad física”, advirtió Oliver.
Educación y concienciación sobre inteligencia artificial
Oliver y su equipo participan activamente en la educación de las nuevas generaciones sobre inteligencia artificial. A través de eventos dirigidos a adolescentes, buscan inspirar vocaciones científico-tecnológicas, especialmente entre las jóvenes, para fomentar un mejor entendimiento del impacto de la tecnología en la vida diaria.
“Los adolescentes necesitan comprender que los chatbots no son amigos ni terapeutas; no están diseñados para ofrecer apoyo emocional”, explicó Oliver.
Retos de los chatbots en la salud mental
La investigadora ha expresado su preocupación por el uso creciente de chatbots como compañeros sociales, especialmente en situaciones de soledad o crisis de salud mental. Su investigación ha demostrado que estos sistemas a menudo no responden adecuadamente a las necesidades emocionales de los usuarios, lo que ha llevado a situaciones graves.
Reflexión sobre el uso de la tecnología
Oliver sugiere que la sociedad debe reflexionar sobre el papel de la tecnología en el combate contra la soledad no deseada, especialmente en contextos como el envejecimiento poblacional. Mientras que la tecnología puede ofrecer soluciones parciales, es crucial considerar sus límites y buscar maneras de utilizarla de manera responsable y efectiva.
“Estamos en una situación de tormenta perfecta donde la necesidad de conexión social choca con la tecnología, que puede no ser la solución adecuada”, concluyó Oliver.
Regulación europea sobre inteligencia artificial
En su papel como parte del grupo de expertos de la Unión Europea, Oliver ha contribuido a la formulación de la regulación europea de inteligencia artificial. Esta ley establece usos prohibidos de la tecnología, como la asignación de puntuaciones a individuos para determinar beneficios sociales, asegurando un uso ético y controlado de la IA.
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