El cuerpo de Babacar Welle, un hombre de 46 años que falleció tras recibir un disparo de un agente de la Guardia Municipal en Hondarribia, ya descansa en Senegal. La repatriación del cadáver se realizó el pasado viernes gracias a la contribución de una persona anónima, quien asumió los costes del tanatorio y el traslado hasta Dakar. Esta información fue confirmada por Awa Seck, presidenta de la asociación Mankosengal y representante de la comunidad senegalesa en Gipuzkoa.
Campaña solidaria
El entorno de Welle logró recaudar un total de 2.725 euros mediante una campaña solidaria iniciada semanas atrás. Estos fondos fueron enviados a sus familiares para ayudarles con los gastos del sepelio y los trámites administrativos derivados del fallecimiento.
Detalles del traslado
El traslado del cadáver comenzó el viernes desde el aeropuerto de Loiu a las 18:25 horas. El féretro viajó primero a Estambul y, posteriormente, a Dakar, donde llegó el sábado a las 17:50 horas. En Senegal, sus padres y hermanos pudieron finalmente darle sepultura.
Dificultades familiares
Awa Seck describió los recientes días como “especialmente duros” para la familia de Welle, destacando el delicado estado de salud de sus padres. La ayuda anónima fue crucial para materializar el traslado, ya que los fondos recaudados no eran suficientes. La repatriación tuvo un costo estimado de al menos 4.500 euros, sin incluir los trámites administrativos, consulares y judiciales necesarios.
Investigación en curso
La familia y la comunidad senegalesa en Gipuzkoa siguen pendientes de la investigación judicial para esclarecer las circunstancias de la muerte de Welle. Según Seck, aún no se han reportado avances en el procedimiento.
Movilizaciones por justicia
Para apoyar estas gestiones, se mantiene abierta una cuenta bancaria para donaciones, con el IBAN ES21 3035 0059 8905 9011 8129, pidiendo que se indique el nombre de Babacar Welle en el concepto. Aunque la repatriación ha sido un paso importante, persiste la preocupación por la falta de claridad en los hechos. Durante el fin de semana, se realizaron manifestaciones en Donostia, Bilbao y Vitoria demandando justicia, y no se descartan nuevas movilizaciones dependiendo del avance de la investigación.
“Ha sido un golpe muy duro. Hemos celebrado dos manifestaciones y seguimos esperando a ver cómo avanza la investigación. No descartamos volver a movilizarnos en función de cómo se desarrollen los acontecimientos”, indicó Seck.
La comunidad senegalesa insiste en la necesidad de esclarecer los hechos y depurar las responsabilidades que correspondan. Son conscientes de que el proceso judicial podría extenderse, pero aseguran que seguirán atentos a su evolución.
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