En el entorno del fútbol, las distancias se acortan y las diferencias se diluyen. Tal es el caso de Seny Sané y Abdoul Rachid Coulibaly, dos inmigrantes que llegaron a España en busca de nuevas oportunidades y que ahora luchan por encontrar un equipo de fútbol donde desarrollar su pasión. Ambos forman parte del equipo de ACCEM, una asociación que ofrece refugio a personas que han tenido que abandonar sus países en busca de una vida mejor.
Un torneo de integración en Cartagena
Recientemente, en el estadio Mundial 82 de Cartagena, se celebró un torneo entre asociaciones de personas vulnerables, organizado por la Concejalía de Servicios Sociales y Deportes junto a la Federación de Fútbol de la Región de Murcia. En la final del campeonato se enfrentaron los veteranos del Cartagena y los jóvenes de ACCEM, un evento que resaltó las historias de superación y el poder integrador del fútbol.
El camino de Seny Sané
Seny Sané, originario de Senegal y con 26 años, decidió dejar su país no por necesidad económica, sino por el deseo de conocer nuevas culturas. En Senegal trabajaba en una carpintería y vivía con su madre. Atraído por la cultura española, llegó hace cuatro años y continúa esforzándose por regularizar su situación para trabajar en el oficio que ama. Aunque su vocación es la carpintería, el fútbol siempre ha ocupado un lugar importante en su vida, influenciado por su hermano mayor.
Abdoul Rachid y su lucha por la estabilidad
Por otro lado, Abdoul Rachid Coulibaly, de 24 años y originario de Níger, llegó a España huyendo de la guerra. La muerte de su padre y, posteriormente, de su madre, lo dejaron en una situación vulnerable. A pesar de las dificultades, logró continuar sus estudios y actualmente trabaja como limpiador en el hospital de Santa Lucía. Sin embargo, su pasión por el fútbol sigue presente, aunque una lesión reciente ha frenado su progreso en este deporte.
Desafíos y esperanzas
Ambos jóvenes enfrentan desafíos significativos en su búsqueda de estabilidad y desarrollo personal en un nuevo país. Seny Sané espera poder regularizar su situación para trabajar como carpintero, mientras que Abdoul Rachid busca una oportunidad en el fútbol regional tras su recuperación. Ambos tienen la esperanza de que el deporte les brinde una plataforma para superar las dificultades y alcanzar sus metas.
“Ahora estoy bien con Dios y vuelvo a tener una oportunidad”, declara Abdoul Rachid, reflejando su resiliencia y determinación.
- Seny Sané llegó a España hace cuatro años desde Senegal, impulsado por su deseo de conocer la cultura española y perfeccionar su oficio de carpintero.
- Abdoul Rachid dejó Níger debido a la guerra, y tras llegar a España enfrentó la pérdida de su madre, quien lo apoyaba económicamente.
- Ambos participan activamente en el equipo de fútbol de ACCEM, buscando oportunidades para desarrollar sus habilidades deportivas.
- A pesar de las adversidades, tanto Sané como Rachid mantienen vivas sus aspiraciones en el deporte y en su vida profesional.
El fútbol no solo es una vía de escape para estos jóvenes, sino también un camino hacia la integración y el reconocimiento en una sociedad nueva y desafiante. Sus historias son un testimonio del poder del deporte para unir y superar barreras culturales y personales.
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