Un estudio reciente de Funcas revela que los jóvenes con empleos precarios tienen un 23% menos de probabilidades de vivir en pareja en comparación con aquellos que cuentan con empleos estables y estudios universitarios. Este informe, publicado el miércoles, examina cómo la precariedad laboral afecta la vida afectiva en España, señalando que las condiciones laborales desfavorables, como contratos temporales, trabajos a tiempo parcial o salarios bajos, dificultan el inicio de proyectos de vida compartidos.
Impacto de la precariedad laboral en los hombres
El análisis destaca que los hombres con empleos precarios y sin formación universitaria son los más afectados, ya que ven reducidas sus oportunidades de convivir en pareja. Según el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Héctor Cebolla, la combinación de un empleo inestable y un bajo nivel educativo limita significativamente sus posibilidades de formar una familia.
Diferencias de género en la convivencia
El estudio también indica que, aunque la precariedad laboral afecta a ambos géneros, las mujeres tienen más opciones de vivir en pareja que los hombres. Entre las mujeres jóvenes con estudios universitarios, el 43% vive en pareja, en comparación con solo el 26% de los hombres. Esta disparidad se reduce con la edad, alcanzando el 75% para las mujeres y el 70% para los hombres entre 30 y 44 años.
“Las mujeres, siguiendo la pauta tradicional, acceden antes y en mayor medida a la convivencia en pareja que los hombres”, señala el informe de Funcas.
Relaciones y estabilidad laboral
El estudio de Funcas no solo analiza las posibilidades de convivir en pareja, sino también la cantidad de relaciones que las personas pueden tener según su situación socioeconómica. Los hombres menores de 30 años con empleo estable y estudios universitarios tienen un promedio de 2,6 relaciones, mientras que aquellos con trabajos temporales tienen 1,9. En el caso de las mujeres, la diferencia es menor, con 2,7 parejas para las que tienen empleo estable frente a 2,3 para las que no.
Perspectivas a lo largo de la vida
A medida que las personas envejecen, las diferencias en el número de relaciones se suavizan. A partir de los 45 años, los hombres muestran niveles similares de relaciones acumuladas, lo que sugiere que las desigualdades relacionales se concentran principalmente durante las etapas de formación de familias. Para las mujeres, estas diferencias están más asociadas al nivel educativo que a su situación laboral.
“Las diferencias aparecen principalmente asociadas al nivel educativo más que a la posición laboral”, concluye el estudio.
Datos del estudio
| Grupo | Porcentaje en pareja |
|---|---|
| Mujeres menores de 30 años con estudios universitarios | 43% |
| Hombres menores de 30 años con estudios universitarios | 26% |
| Mujeres de 30 a 44 años | 75% |
| Hombres de 30 a 44 años | 70% |
Estos hallazgos se basan en datos recopilados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en enero de 2025, a través de encuestas realizadas a 3,854 personas, y proporcionan una visión detallada de cómo las condiciones laborales y educativas influyen en la vida afectiva de los jóvenes en España.
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