En el contexto de la crisis provocada por la peste porcina, la industria cárnica catalana ha experimentado un notable crecimiento en sus exportaciones a mercados asiáticos durante el primer trimestre de 2026. Según datos de la Conselleria d’Agricultura, las exportaciones a Corea del Sur aumentaron un 128%, mientras que las dirigidas a Vietnam se incrementaron en un 257%. Singapur y Hong Kong también mostraron un crecimiento significativo, con aumentos del 165% y 45% respectivamente.
Apertura de Nuevos Mercados
El cierre de fronteras por parte de países como Japón y Filipinas, así como el veto parcial de China, ha obligado a las empresas catalanas a buscar alternativas. Òscar Ordeig, conseller de Agricultura, subrayó que, aunque las exportaciones a los mercados asiáticos han tenido un repunte, la industria también está explorando nuevas colaboraciones con países africanos, que representan un mercado potencialmente interesante a largo plazo.
Òscar Ordeig, conseller de Agricultura: “Si la peste porcina evoluciona como hasta ahora, podríamos flexibilizar restricciones en Collserola”
Corea del Sur se ha consolidado como un mercado atractivo debido al alto consumo de ciertos cortes de cerdo que no tienen tanta salida en Europa. En términos de valor, las exportaciones a Corea crecieron un 72% en el primer trimestre, evidenciando una oportunidad coyuntural que ha sido aprovechada por los exportadores.
Desafíos y Estrategias del Sector
La reducción de importaciones por parte de China, que ha aumentado su propia producción de cerdo, ha sido un desafío significativo para el sector. Daniel de Miguel, responsable del área de Internacional en Interporc, explicó que la peste porcina ha limitado las exportaciones de varias empresas catalanas importantes a China, afectando el volumen total de exportaciones.
Daniel de Miguel: “Los propios chinos han aumentado sus producciones de cerdo, reduciendo las importaciones en general”
Ante la caída de los mercados asiáticos ‘premium’, las empresas catalanas han redirigido sus exportaciones hacia la Unión Europea, mercados más accesibles pero menos rentables. Esta estrategia ha llevado a una reducción en el valor de las exportaciones de más del 14%, según admitió el conseller Ordeig.
Impacto Económico
La caída de los precios, que alcanzó hasta un 16,6%, ha tenido implicaciones significativas para el sector. Los ganaderos enfrentan una situación crítica, amenazando con reducir la producción para intentar estabilizar los precios, con pérdidas estimadas en más de 900 millones de euros. Sin embargo, para algunos en la industria, el semestre ha sido positivo en términos de volumen de exportación, a pesar de los márgenes reducidos.
En este contexto, el sector se enfrenta a una creciente dependencia de los mercados intracomunitarios, lo que plantea desafíos continuos en términos de competitividad y rentabilidad. La industria sigue buscando equilibrar la situación mientras se adapta a las condiciones cambiantes del mercado global.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!