José María Álvarez, nacido en Cartagena en 1942 y fallecido en 2024, se ha consolidado como una figura emblemática de la literatura española contemporánea. Su obra, especialmente el libro ‘Lawrence de Arabia. La corona de arena’, publicado por Chamán Ediciones en 2017, refleja una profunda fascinación por los personajes históricos y literarios más enigmáticos y aventureros.
Influencia de T. E. Lawrence en la obra de Álvarez
El poeta navarro Alfredo Rodríguez, cercano a Álvarez, ha señalado las similitudes entre el autor cartagenero y el legendario Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia. En su libro, Álvarez explora la vida de Lawrence, destacando su influencia en su propia obra y vida. La edición revisada y ampliada de este libro, publicada en Albacete por Anaís Toboso y Pedro José Gascón, ofrece un vistazo renovado a esta fascinación compartida por ambos con el mundo árabe y sus “mundos fabulosos”.
Fascinación por lo exótico y lo maravilloso
Álvarez, al igual que Lawrence, se dejó seducir por lo exótico y lo desconocido. Su fascinación por autores como Verne, Salgari, Wilde y Shakespeare sugiere un deseo de explorar y comprender lo maravilloso del mundo. Esta pasión se refleja en su obra, donde intenta capturar el “ruido y la furia de la verdad” y evitar “la regalada tentación de la imbecilidad”.
La búsqueda de la inmortalidad literaria
El deseo de Álvarez de dejar una marca imborrable en la literatura se manifiesta en su ambición de escribir “un libro que fuera mi tumba”. Obras como su monumental ‘Museo de cera’ son testimonio de su intención de crear un legado duradero. En su exploración de Lawrence, Álvarez encuentra una especie de espejo en el que reflejar sus propias aspiraciones y obsesiones literarias.
Espacios de desolación y admiración
En su libro, Álvarez describe los lugares que Lawrence visitó como “ruinas sombrías y melancólicas, pero admirables”. Estas locaciones, como Bombay, el mar de Arabia y Egipto, resuenan con un sentido de desolación que el autor cartagenero encuentra fascinante. En ellas, Álvarez ve no solo el paisaje físico, sino también un espacio metafórico donde los sueños y la historia se entrelazan.
Lawrence y su obsesión literaria
El coronel Lawrence, conocido por su papel en la revuelta árabe contra el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial, compartía con Álvarez una obsesión por la literatura. Viajaba con libros de Shakespeare, Montaigne, Aristófanes, Schopenhauer y Melville en su mochila, reflejando un deseo constante de conocimiento y reflexión. En las páginas finales del libro, Álvarez pone en boca de Lawrence una reflexión sobre la escritura: «Escribir… ya no me interesa. ¿Para quién?».
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