En una ceremonia cargada de simbolismo y controversia, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) ha llevado a cabo la ordenación de cuatro obispos sin la autorización del Papa, un acto que marca su cisma definitivo con el Vaticano bajo el pontificado de León XIV. La ceremonia tuvo lugar en Écône, Suiza, sede histórica del movimiento, y se desarrolló en una gran tienda de campaña adornada con un altar de terciopelo carmesí y candelabros dorados.
Un Cisma Anunciado
La ordenación de los nuevos obispos, retransmitida en directo por Internet en seis idiomas, representa una ruptura significativa con la Iglesia católica, que ha advertido sobre las graves consecuencias de este cisma para los cerca de medio millón de fieles de la FSSPX en el mundo. La ceremonia, que siguió estrictamente las tradiciones litúrgicas del siglo XVI, se vio interrumpida por una inesperada tormenta, aunque el evento continuó sin mayores contratiempos.
Declaraciones del Líder Lefebvrista
“Pagaremos cualquier precio para salvar a la Iglesia”, afirmó Davide Pagliarani, superior general de la FSSPX, durante su homilía. “El sacrificio que Dios nos pide hoy es ser tratados como rebeldes, pero nosotros queremos servir a la Iglesia como a una madre en dificultad”, añadió.
Pagliarani defendió que su decisión no representa un acto de desprecio hacia el Papa, argumentando que su movimiento habla “el lenguaje de la fe y de la tradición”. Según sus palabras, las consagraciones realizadas son una muestra de “alegría y esperanza”.
Los Obispos Consagrados
Los cuatro obispos consagrados son Pascal Schreiber de Suiza, Michael Goldade de Estados Unidos, y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Happier. Este acto de consagración sin mandamiento pontificio implica una excomunión automática según el derecho canónico de la Iglesia católica.
Reacción del Vaticano
Ante la inminente ordenación, el Vaticano intentó frenar la rebeldía lefebvrista. Robert Prevost, un alto representante de la Iglesia, envió una carta a la FSSPX instándoles a “volver sobre sus pasos”. Sin embargo, Pagliarani respondió agradeciendo la misiva pero sin mostrar indicios de retractarse.
Implicaciones Políticas
El evento también contó con la presencia de miembros del partido posfascista italiano Forza Nuova, que ha encontrado en el tradicionalismo católico una parte fundamental de su identidad política. Adriano Da Pozzo, responsable de la secretaría nacional de la formación, expresó su apoyo a la FSSPX, destacando la afinidad ideológica con el grupo.
El Futuro de la FSSPX
La decisión de la FSSPX de consagrar nuevos obispos sin la autorización papal representa un desafío significativo para el Vaticano, que sigue buscando formas de reconciliación con el grupo. La situación plantea preguntas sobre el futuro de los lefebvristas y su relación con la Iglesia católica en un contexto donde las divisiones internas parecen profundizarse.
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