Tim Payne, futbolista internacional de Nueva Zelanda, ha experimentado un cambio drástico en su popularidad desde que Valen Scarsini, un influencer conocido en Instagram por el apodo ‘Elscarso’, lo destacara en una publicación viral. Payne, quien juega habitualmente como lateral derecho para Wellington Phoenix, también puede desempeñarse como central y pivote, y hasta hace poco era prácticamente desconocido fuera de su país.
Un desafío inesperado
El reto propuesto por Scarsini en sus redes sociales consistía en transformar a un futbolista poco conocido en una figura central del Mundial. “¿Qué sucedería si hubiera un jugador que nos uniera a todos, al que todos apoyemos sin importar nuestra nacionalidad?”, planteó el influencer. Tras un análisis exhaustivo de las selecciones participantes, Scarsini eligió a Tim Payne, quien ha marcado tres goles y dado ocho asistencias en 50 partidos internacionales con los ‘all whites’.
El impacto en redes sociales
La iniciativa no tardó en hacerse viral. Scarsini instó a sus seguidores a seguir a TimPayne__ en Instagram, a interactuar con sus publicaciones y a difundir su nombre. Como resultado, Payne pasó de tener 4.715 seguidores a casi 700.000 en un solo día. El post original de Scarsini también experimentó un crecimiento exponencial, pasando de 276 ‘likes’ a 331.000.
“Lo de Tim Payne se salió de control. Me gustaría que le pusiéramos un apodo. Ya es el jugador de la Copa”, expresó ‘Elscarso’ en un nuevo video.
La reacción de Tim Payne
Payne, sorprendido por el repentino aumento de su popularidad, expresó su gratitud hacia Scarsini a través de un mensaje directo en Instagram. “Me preguntaba por qué se estaban volviendo locas mis redes sociales y encontré tu publicación, tío. Te agradezco el apoyo, gracias, hermano”, comentó el futbolista.
Repercusión más allá de las redes
El fenómeno mediático incluso alcanzó su perfil en Wikipedia, donde usuarios empezaron a describirlo como uno de los mejores jugadores del mundo, destacando su velocidad, regate y definición precisa. Sin embargo, el verdadero desafío de Payne y de la selección neozelandesa será en el campo de juego, donde buscarán obtener su primera victoria en un Mundial. Hasta la fecha, Nueva Zelanda ha participado en dos ediciones (1982 y 2010) y ha conseguido tres empates y tres derrotas. Durante el Mundial de Sudáfrica 2010, finalizaron invictos con tres empates.
El camino por delante
En esta ocasión, Nueva Zelanda está en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto e Irán, y el equipo espera superar su actuación anterior. La atención mediática y el apoyo masivo en redes pueden convertirse en una fuente de motivación para Payne y sus compañeros en este nuevo reto deportivo.
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