La ciudad de Vigo se convirtió en el epicentro de un evento multitudinario al albergar el desfile de las Fuerzas Armadas, un acontecimiento que congregó a miles de personas de toda Galicia. Desde las primeras horas de la mañana, los alrededores de la playa de Samil se llenaron de espectadores ansiosos por presenciar el despliegue militar y observar de cerca a Sus Majestades los Reyes de España.
Expectación y Emoción en Samil
Desde las seis de la mañana, ya se podían ver personas ocupando posiciones estratégicas para garantizar una vista privilegiada del desfile. Mercedes García, una residente de Moaña, fue de las primeras en llegar junto a su familia. “Después de tantos años viéndolo por televisión, estar aquí y verlo en directo es algo inolvidable”, expresó visiblemente emocionada.
A pesar de la cancelación de la exhibición aérea, el entusiasmo de los asistentes no se vio mermado. André Alejos, un joven de Vigo, comentó: “Es un día muy especial, pero lo que más ganas tengo de ver es a la cabra de la Legión”. El paso de los legionarios con su mascota icónica fue uno de los momentos más aclamados, provocando aplausos y cánticos del público hacia la Guardia Civil y los monarcas.
Asistencia Masiva y Seguridad
José Antonio San Juan, procedente de Porriño, asistió por primera vez a un evento de este tipo y lo describió como “muy emocionante”. Sara Fernández, una local de Vigo, acompañó a su hija pequeña y compartió su orgullo: “Es un día que seguramente no vayamos a olvidar nunca”. La seguridad en Samil fue tal que, desde las diez de la mañana, se cerró el acceso a la zona debido a la gran cantidad de personas. Muchos se quedaron en la Avenida de Europa, desde donde apenas se podía ver el desfile.
Un momento inesperadamente cómico se produjo cuando, tras el paso de los caballos, un vehículo de recogida de basura limpió la carretera, recibiendo una de las ovaciones más grandes del día. Los trabajadores de limpieza se convirtieron así en estrellas imprevistas de la jornada.
Transporte y Logística
Para facilitar el acceso a Samil, se dispusieron lanzaderas gratuitas desde Plaza América, aunque muchos optaron por usar sus vehículos privados, lo que causó importantes atascos al mediodía. Los taxis también operaron sin descanso, marcando uno de los días de mayor actividad del año. Entre las anécdotas del día, algunos despistados que se dirigían a la playa se encontraron con el despliegue militar y decidieron quedarse a observar.
Fernando González, un visitante de Ourense, comentó: “Estoy de vacaciones y aproveché el buen tiempo para visitar Vigo. No tenía idea de que me iba a encontrar con esto”.
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