El incendio forestal en la comarca de Las Hurdes, que comenzó el pasado martes en Pinofranqueado, ha sido estabilizado después de cuatro días intensos de esfuerzos por parte de los equipos de extinción. Este siniestro, considerado el más grave del verano en Extremadura, ha afectado a más de 4.250 hectáreas, principalmente de pinar, según las últimas estimaciones. Esta cifra es inferior a la proporcionada inicialmente por la Junta de Extremadura, que calculó cerca de 4.800 hectáreas afectadas.
Rebaja en la gravedad del incendio
Con la estabilización del incendio, se ha logrado reducir la categoría de gravedad del Plan Infocaex y el nivel de peligrosidad del Plan Infoex, que han pasado de nivel 2 a 1. Esta decisión se tomó tras la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) y el repliegue del puesto de mando avanzado, que estuvo ubicado en la base de la Brigada Forestal de Pinofranqueado.
Fernando Manzano, secretario general de Interior, Emergencias y Protección Civil de la Junta de Extremadura, señaló la dificultad de medir con precisión el terreno afectado debido a la orografía complicada de la zona. A pesar de las múltiples mediciones aéreas, las cifras no han sido concluyentes. «Hay muchas lenguas de fuego que se han extendido por los picos de las sierras, creando islas que no se quemaron», explicó Manzano.
Desactivación de recursos externos
La reducción de la gravedad del incendio ha permitido la desactivación del mando único del Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León (Infocal) y la retirada de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Por lo tanto, ya no se considera necesaria la participación de medios ajenos a Extremadura, luego de que el operativo involucrara a más de 270 efectivos y 25 medios aéreos.
Cooperación interinstitucional
Durante las comparecencias tras las reuniones de coordinación, el vicepresidente de la Junta de Extremadura y consejero de Emergencias, Abel Bautista, destacó la colaboración eficaz entre las diferentes administraciones públicas. En el operativo participaron efectivos del Plan Infoex, del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios de la Diputación de Cáceres (Sepei), brigadas del Ministerio para la Transición Ecológica y la UME, entre otros.
El trabajo conjunto, sumado a condiciones meteorológicas favorables, resultó clave para la estabilización del incendio, especialmente en la jornada del jueves, cuando se evitó que las llamas cruzaran el río Malvellido hacia la margen izquierda.
Persiste el riesgo
«El incendio no está controlado ni extinguido, quedan días de trabajo», afirmó Manzano tras la reunión del Cecopi.
Por ello, el operativo continúa con 91 efectivos del Infoex y un retén del Sepei de la Diputación de Cáceres con cuatro bomberos, que permanecieron trabajando durante la noche.
Impacto en la población local
El incendio obligó al desalojo de hasta doce pedanías y alquerías, afectando a más de 900 personas que tuvieron que abandonar sus hogares. Antes del mediodía del viernes, los esfuerzos para contener las llamas permitieron el regreso de todos los evacuados. La residencia de estudiantes Gregorio Marañón en Caminomorisco fue habilitada para acoger a más de 250 personas, mientras que el resto encontró refugio en casas de amigos y familiares.
Para los grupos más vulnerables, como los residentes del Cottolengo en La Fragosa, se dispusieron instalaciones del centro sociosanitario y del Obispado en Plasencia. Manzano informó que los residentes del Cottolengo fueron los últimos en regresar a sus hogares.
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