El Ministerio del Interior ha implementado nuevas medidas para reforzar las fronteras de Melilla, incorporando boyas flotantes y estableciendo procedimientos de retorno automático para migrantes que intenten cruzar de manera irregular. Estas acciones buscan proporcionar respaldo legal a los agentes tras el reciente fallo del Tribunal Supremo.
Nuevas instrucciones para el control fronterizo
La Secretaría de Estado de Seguridad, bajo la dirección de Fernando Grande-Marlaska, emitió la Instrucción 9/2026 el 1 de agosto, ampliando el sistema de barreras marítimas a Melilla, además de Ceuta. Este documento, publicado en la Orden General de la Policía Nacional y el Boletín Oficial de la Guardia Civil, establece que los migrantes detectados intentando superar las nuevas barreras podrán ser rechazados en frontera, conforme a la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería. Esta normativa asegura que cualquier devolución respete las normas internacionales de derechos humanos y protección internacional.
Respuesta a la crisis migratoria reciente
La decisión surge tras la llegada masiva de personas a Ceuta por el espigón del Tarajal, donde miles intentaron acceder nadando o bordeando la costa, resultando en al menos 88 muertes. Para evitar que situaciones similares se repitan, se están instalando barreras que impidan el acceso a través del mar. Las nuevas boyas, con una longitud de 500 metros y un sistema flotante que sobresale entre 30 y 70 centímetros del agua, servirán como obstáculo físico y señal visual de la línea fronteriza.
Marco legal y sentencia del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo, en su sentencia 814/2026, dictaminó que la disposición adicional décima no autoriza devoluciones inmediatas para quienes no superan barreras físicas en el mar. Sin embargo, el fallo permitió que, al establecerse obstáculos en el mar, el rechazo inmediato podría aplicarse si el migrante intenta cruzarlos. Interior considera el mar un “elemento natural de contención”, aunque acepta que podría no ser suficiente para cumplir con los requisitos del Supremo, lo que ha motivado la instalación de barreras artificiales.
Reacciones y críticas
La Asociación Unificada de Guardias Civiles en Ceuta ha criticado la medida, calificándola como un “parcheo tardío”. Su portavoz, Rachid Sbihu, ha solicitado la ampliación de los espigones, reclamación que se remonta a la tragedia de 2014 y que se repitió tras la crisis de mayo de 2021. La asociación también cuestiona por qué no se tomaron medidas antes, considerando que la controversia judicial data de 2024.
Impacto de las nuevas medidas
Desde la implementación del nuevo sistema, se ha observado una reducción significativa en los intentos de entrada. La combinación de boyas, refuerzos marítimos, presencia militar y colaboración con fuerzas marroquíes ha disminuido los movimientos migratorios, según el Ministerio del Interior. El Gobierno sostiene que estas acciones permiten aplicar rechazos en la frontera marítima sin contradecir la sentencia judicial, siempre que los migrantes sean interceptados intentando cruzar los elementos instalados.
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