Jordi Martí Galbis ha sido elegido como candidato de Junts para la alcaldía de Barcelona tras imponerse en unas primarias en las que obtuvo el 40,29% de los votos. Este resultado representa un aviso para el líder del partido, Carles Puigdemont, quien había expresado su deseo de presentar una nueva figura para la capital catalana. Martí se mostró satisfecho con el proceso, afirmando que la militancia ha expresado su voluntad de manera clara y que ahora el objetivo es sumar esfuerzos dentro del partido.
Relación con Carles Puigdemont
Si bien Martí no era el candidato preferido de Puigdemont, este último le envió una felicitación sincera al día siguiente de las elecciones internas. Martí enfatiza que entiende que las reacciones no siempre son inmediatas, y valora las muestras de apoyo como genuinas, tanto del presidente como de otros dirigentes del partido. Respecto a la posibilidad de visitar Waterloo, Martí asegura que, aunque no tiene planes inmediatos, está dispuesto a hacerlo si Puigdemont se lo solicita, subrayando su lealtad absoluta al partido.
Consolidación del proyecto municipal
Martí rechaza la interpretación de que las primarias fueran un plebiscito entre diferentes alas del partido. Insiste en que su decisión de presentarse fue únicamente dentro del ámbito municipal y no pretende intervenir en otras dinámicas del partido. En cuanto a futuras colaboraciones, planea contactar a los otros candidatos de las primarias para entender su perspectiva y evaluar su interés en continuar colaborando en el ámbito municipal.
Propuestas clave para Barcelona
Si fuera elegido alcalde, Martí tiene claras tres áreas prioritarias para su gestión:
- Asumir la responsabilidad política de la Guàrdia Urbana para reforzar la seguridad y dar un mensaje claro de cambio.
- Reducir un 10% el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y ofrecer bonificaciones fiscales a los comercios afectados por obras prolongadas. Martí afirma que estas medidas son viables gracias al superávit municipal.
- Afrontar el problema de la vivienda mediante un nuevo pacto con profesionales del sector y administraciones para facilitar el alquiler, y buscar una reducción de impuestos en la compra de viviendas.
Críticas al urbanismo actual
Martí se muestra crítico con las políticas urbanísticas recientes, especialmente con las ‘superilles’ y obras como la de Consell de Cent, que considera mal gestionadas e incluso ilegales según sentencias judiciales. Propone transformar los interiores de manzana en espacios verdes y dejar de incentivar la densificación urbana, que, según él, afecta negativamente la calidad de vida de los barceloneses.
Posición sobre el catalán y alianzas políticas
En cuanto al uso del catalán, Martí aboga por su uso constante por parte de los funcionarios del gobierno municipal. Sostiene que existen leyes que deben cumplirse y que es necesaria una inspección adecuada para garantizarlo. Sobre posibles alianzas políticas, enfatiza que cualquier pacto debe centrarse en beneficios para la ciudad, no en el reparto de poder, y se muestra abierto al diálogo sin descartar casi ninguna posibilidad, siempre y cuando se prioricen los intereses de Barcelona.
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