Jóvenes migrantes regresan desde Canarias por el alto coste de vida

En un giro inesperado, numerosos jóvenes migrantes han comenzado a regresar a sus países de origen desde Canarias, impulsados por el alto coste de vida y la falta de oportunidades laborales en el archipiélago. En Gambia, donde el salario promedio es insuficiente para cubrir necesidades básicas, muchos ven en la migración irregular, conocida localmente como el ‘backway’, una vía de escape. Sin embargo, las dificultades económicas en Canarias están llevando a algunos a reconsiderar su camino y retornar a sus hogares, con la esperanza de encontrar allí mejores perspectivas.

En Gambia, el fenómeno migratorio hacia Canarias no se inicia con el embarque en las playas, sino mucho antes, en el ámbito doméstico. Las dificultades económicas, los precios en constante aumento y la falta de oportunidades laborales para los jóvenes son la raíz de este movimiento. A este fenómeno se le conoce localmente como ‘backway’, una ruta peligrosa que muchos consideran como una opción viable para un futuro mejor.

La Realidad Económica en Gambia

Gambia es un país marcado por la juventud de su población y la vulnerabilidad económica. El salario medio apenas alcanza los 5,000 dalasis al mes, equivalentes a unos 100 euros. Esta cantidad resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas, como alimentación, educación, transporte y atención médica, en un contexto donde prácticamente no existen redes de protección social.

Los precios en los mercados locales ilustran estas dificultades. Un kilo de arroz puede costar entre 50 y 72 dalasis en áreas urbanas, y hasta 125 dalasis en regiones como Basse, haciendo que el simple acto de llenar la despensa represente una carga financiera significativa para muchas familias.

Migración como Única Alternativa

Adrian Corish, activista y fundador del Centro Africano de Asesoramiento Migratorio, explica: «En Gambia no existe un salario mínimo y lo que ganan muchas familias no alcanza para vivir. En ese contexto, la migración irregular acaba presentándose como la única salida posible».

La decisión de migrar rara vez es individual. En muchas familias, los jóvenes son considerados la esperanza económica del hogar, de quienes se espera que contribuyan con los gastos de alimentación, atención médica, educación y deudas. Esta presión se ve incrementada por las imágenes de éxito que llegan desde Europa, aunque pocas veces se muestran los riesgos y desafíos asociados con el viaje, como desapariciones, explotación laboral o incluso la muerte.

La Crisis en las Comunidades Pesqueras

En las comunidades costeras, la situación es aún más crítica. Jóvenes vinculados al sector pesquero expresan que vivir del mar se ha vuelto cada vez más complicado. La disminución de ingresos ha convertido al Atlántico, que antes era fuente de sustento, en una ruta de escape.

Gambia no solo es un punto de partida para los gambianos, sino también para otros migrantes africanos que buscan llegar a Canarias. Para muchos, el ‘backway’ no es una aventura, sino el resultado directo de la pobreza, el desempleo, la presión familiar y la explotación de redes de tráfico que ven en la desesperación un negocio lucrativo.

Comprensión desde Canarias

Desde Canarias, donde la ruta atlántica es frecuentemente medida en cifras de llegadas, es esencial entender que cada embarcación que toca tierra es el reflejo de una crisis que se inicia mucho antes de que los migrantes lleguen a las costas. Observar la vida cotidiana en Gambia permite comprender la profundidad y complejidad de estas historias de migración.

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Isabel Jiménez

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Redactora con sólida formación periodística y pasión por la actualidad. Con estilo directo y claro, aborda desde política y economía hasta sociedad, cultura y tecnología.

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