Los juegos de cartas coleccionables, como Magic, Pokémon, Dragon Ball y Riftbound, generan una facturación superior al millón de euros anuales en Cartagena. Dos establecimientos en la ciudad han logrado atraer a más de 1.500 jugadores cada mes, organizando torneos que han revitalizado este nicho de mercado.
El resurgir de los juegos de cartas
Desde su creación en los años 90, “Magic: The Gathering” ha sido pionero en el mundo de los juegos de cartas coleccionables. A lo largo de tres décadas, los juegos conocidos como Trading Card Games (TCG) han evolucionado, manteniendo el interés de un público fiel gracias a su mezcla de coleccionismo, entretenimiento y socialización. En Cartagena, dos tiendas han sido clave para este resurgir, promoviendo estos juegos y logrando una considerable facturación anual.
El fenómeno en Cartagena
Las tiendas locales han integrado una amplia variedad de juegos, como Dragon Ball, Star Wars, One Piece, Pokémon y Riftbound, este último con un notable incremento de popularidad. Cada jornada, más de 30 jugadores participan en los torneos diarios, que atraen no solo a cartageneros, sino también a participantes de Murcia, Alicante e incluso Portugal.
«Aquí vienen a divertirse, lo pasan bien y se llevan algo por participar», afirma el gerente de Dragon CT, destacando la experiencia social de los torneos.
Impacto económico y social
La tienda Dragon CT, que emplea a seis personas, ha experimentado un crecimiento notable. Debido a la alta demanda, planean mudarse a un local más grande. Por su parte, otra tienda, Cartagena Friki, ha multiplicado su facturación en un 1000% tras trasladarse a un nuevo local en el centro de la ciudad. Los torneos son principalmente organizados durante los fines de semana, fomentando la interacción social y alejando a los jóvenes de las pantallas.
El coste del coleccionismo
Formar parte de estos torneos requiere una inversión financiera significativa. El precio de un mazo competitivo puede variar, comenzando desde 10 a 15 euros en juegos como Pokémon, hasta alcanzar entre 70 y 200 euros en otros juegos. Sin embargo, el desafío económico no ha frenado el entusiasmo de los jugadores, aunque sí influye en la participación juvenil.
«A veces las tiendas tenemos guerra por conseguir más clientes, pero los juegos también. Si la barrera de entrada es muy alta, se traduce en menos jugadores», comenta el gerente de Cartagena Friki.
Especulación y coleccionismo
El aumento del valor de las cartas, especialmente de las primeras ediciones, ha provocado la especulación en el mercado de reventa, donde algunas cartas pueden alcanzar precios de hasta 3.000 euros. Para contrarrestar esta tendencia, algunas tiendas reservan las ediciones limitadas para sus clientes habituales, fomentando el coleccionismo sano.
«Los adultos enseñan y ayudan a los niños, y los padres están encantados de que no estén en casa jugando a videojuegos», señala Espadiña, subrayando el valor social de estos encuentros.
El futuro del TCG en Cartagena
El auge de los juegos de cartas coleccionables en Cartagena no solo ha reactivado un mercado, sino que también ha creado comunidades vibrantes. La interacción presencial y el afán por compartir una afición común han sido determinantes en este proceso. A medida que el interés por estos juegos crece, las tiendas locales continúan adaptándose para ofrecer mejores experiencias a sus jugadores, asegurando así la continuidad de este fenómeno en la región.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!