Aymeric Laporte, defensa central de la selección española, reflexiona sobre su trayectoria tras casi cinco años de ser nacionalizado español. A sus 32 años, el jugador nacido en Agen, Francia, ha destacado su decisión de representar a España en competiciones internacionales, calificándola como una de las mejores decisiones de su carrera.
La experiencia de un cambio
Laporte, quien ha sido un pilar en la zaga española durante este Mundial, se prepara para enfrentar a Francia, el país donde nació, en las semifinales del campeonato. Sin embargo, asegura que no siente nada especial por enfrentar a su país natal, ya que su lealtad y compromiso están con la selección española.
«Nacionalizarme ha sido lo mejor que he podido hacer», afirma Laporte con convicción, subrayando la satisfacción que le ha traído esta decisión a lo largo de los años.
Un líder en el equipo
Con una personalidad que inspira liderazgo, Laporte destaca por su capacidad para ser un referente en el campo. Aunque no se considera a sí mismo un líder tradicional, reconoce que su presencia aporta tranquilidad y confianza al equipo. “Me encuentro muy bien con los compañeros, y creo que ellos también se sienten a gusto conmigo”, comenta.
La evolución personal de Laporte
Laporte comparte que su carácter desconfiado se formó a lo largo de su vida, más allá del fútbol. Relata que desde los 11 años vivió experiencias que lo hicieron madurar rápidamente, como mudarse solo a otro país a los 15 años. Estas vivencias, asegura, lo han fortalecido.
«Con 11 años me fui de casa, con 15 me vine a España… Muy a mi pesar, me he criado solo», reflexiona el defensa central.
Un enfoque clásico y moderno
Laporte se considera un futbolista que combina lo clásico con lo moderno. Aunque evita las redes sociales, priorizando su enfoque en el fútbol, reconoce el papel creciente del marketing en la carrera de los jugadores jóvenes. “El marketing hace una diferencia abismal, sobre todo para darles a conocer antes de tiempo”, señala.
Libertad en el campo
El central destaca la importancia de la libertad que el entrenador Luis de la Fuente otorga a los jugadores para expresar su talento. Según Laporte, esta libertad es esencial para que los jugadores puedan manifestar su potencial en el terreno de juego.
«Luis de la Fuente nos está dando esa libertad, teniendo las ideas claras del fútbol que quiere producir», comenta Laporte sobre el enfoque del técnico español.
Reflexiones sobre la globalización en el fútbol
Laporte reflexiona sobre la globalización en el fútbol y cómo muchos jugadores, como él, representan a países diferentes al de su nacimiento. “Todos los equipos tienen gente que se naturaliza, que vienen de fuera”, observa, destacando que la vida y las decisiones profesionales llevan a estos cambios.
«Hay una vida fuera del fútbol, y no puedes amenazar a la gente o portarte mal por un deporte», advierte Laporte, subrayando la importancia de mantener la perspectiva sobre el fútbol como una pasión y una carrera.
Una mirada al futuro
Mientras se prepara para el crucial enfrentamiento contra Francia, Laporte permanece enfocado en su objetivo de competir al máximo nivel. Independientemente del resultado, el defensa destaca que su decisión de nacionalizarse español ha sido fundamental para su desarrollo profesional y personal.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!