El Papa León XIV protagonizó un emotivo encuentro en la iglesia de Sant Agustí del Raval, en Barcelona, donde reunió a 92 entidades sociales cristianas. Durante su intervención, destacó la importancia de acompañar a las personas mayores para evitar la soledad no deseada y reafirmó su compromiso con la igualdad de género. “No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores”, expresó el Pontífice.
Un encuentro con historia
El evento permitió al Pontífice regresar a un templo que había visitado previamente en 1984. En un ambiente íntimo, León XIV confesó que nunca había pensado en convertirse en Papa cuando era niño. Esta revelación surgió en respuesta a Renzo, un niño de seis años que le escribió una carta al Papa con preguntas sobre sus intereses personales y los desafíos que ha enfrentado.
“¿Te gusta jugar a fútbol? ¿De pequeño querías ser Papa?” preguntó Renzo, provocando la risa de los asistentes.
El Papa respondió tras abrazar al niño, confesando su afición por el tenis y su experiencia con el fútbol americano en su juventud. Aprovechó la ocasión para reflexionar sobre el fútbol como una metáfora de la vida en comunidad, destacando la importancia de la unidad y el combate contra la soledad no deseada.
Compromiso con la igualdad
En su discurso, León XIV hizo un llamamiento a la unidad y la igualdad, instando a “acoger a toda mujer como hermana, y a todo hombre como hermano”. Subrayó la necesidad de recuperar el sentido de la dignidad humana en tiempos difíciles. El Pontífice también elogió el trabajo de las organizaciones presentes que ayudan a los más vulnerables, especialmente en el barrio del Raval, uno de los más desfavorecidos de Barcelona.
- Càritas Diocesana de Barcelona
- Obinso, centrada en la atención de personas adictas
- Adoratrices, que cuida de mujeres víctimas de trata
Representantes de estas organizaciones tuvieron la oportunidad de presentar brevemente sus actividades y recibieron el reconocimiento del Papa por sus esfuerzos.
Sant Agustí del Raval, un lugar significativo
La elección de la iglesia de Sant Agustí para el evento no fue casual. Encabezada por el padre Faustin, esta iglesia ofrece apoyo diario a centenares de personas a través de su comedor social. En su discurso, León XIV recordó su primera visita en 1984, cuando el templo estaba cerrado, y expresó su satisfacción al verlo ahora activo y sirviendo a la comunidad.
La ceremonia también contó con la participación de la parroquia filipina dirigida por el padre Michael Go, de la que Renzo es miembro. El evento fue marcado por la presencia de familias que acercaron a sus bebés para recibir la bendición del Papa, aunque algunos niños no estuvieron del todo conformes, interrumpiendo al Pontífice con sus llantos.
Personalidades presentes
Entre los asistentes al evento se encontraban destacados miembros de la política catalana y representantes de la iglesia. El President de la Generalitat, Salvador Illa; el conseller de Justícia, Ramon Espadaler; y el Cardenal Juan José Omella, quien presentó al Pontífice, estuvieron presentes. Otras figuras destacadas incluyeron a Mònica Martínez Bravo, consellera de Drets Socials i Inclusió, el Ministro de Transportes, Óscar Puente, y el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias.
El acto en Sant Agustí del Raval fue el último compromiso de León XIV en su visita a Barcelona, antes de concluir su estancia con un recorrido en papamóvil y la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Familia.
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