Natxo López, reconocido guionista con casi tres décadas de experiencia, incursiona en el mundo de la novela con su obra titulada ‘Iruña 1997’ (Libros Cúpula). Este thriller se desarrolla en Pamplona durante las festividades de San Fermín de 1997, un periodo marcado por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA. La novela explora tanto los aspectos oscuros como los luminosos de estas celebraciones universales, que, para algunos, pueden convertirse en un auténtico infierno.
Un dúo de investigadores
En el centro de la trama se encuentra una nueva pareja de investigadores del noir ibérico: Amaia, una joven policía local euskaldún, y Julio Goñi, un inspector experimentado de la Policía Nacional que regresa a su ciudad natal tras combatir el narcotráfico en Galicia. A pesar de sus diferencias personales e ideológicas, ambos deben aclarar la muerte de una joven negra que cayó desde las murallas de Pamplona. Lo que inicialmente parece un accidente relacionado con el abuso del alcohol podría ser un homicidio, lo que impulsa la intriga del relato.
Recuerdos de un verano crucial
Natxo López, a sus 21 años, vivió aquellos Sanfermines de 1997, recordando la confrontación política y las primeras voces que se alzaron contra ETA. Durante ese verano, trabajó como auxiliar de Protección Civil y en Objetos Perdidos, período en el que ocurrieron tanto el asesinato de Miguel Ángel Blanco como la liberación de José Ortega Lara, hechos que dejaron una profunda huella en la historia. López evoca cómo, por primera vez, la gente comenzó a hablar y a mostrar lazos azules en señal de protesta.
“Hasta entonces la gente, en general, no se atrevía a hablar, pero el silencio se acabó con el asesinato del joven concejal del PP de Ermua”, recuerda López.
Un contexto histórico y social
López retrata las diversas sensibilidades y tensiones sociales y políticas del momento, una tarea que, según él, no habría sido posible hace tres décadas. Ahora, quince años después de la disolución de ETA, el autor considera que la sociedad merece una celebración por el fin de este conflicto. Para él, la disolución de ETA es uno de los acontecimientos más significativos en España desde el final de la dictadura.
A través de sus personajes, López ofrece dos perspectivas contrastantes: Amaia, que simboliza la intuición y la audacia, y Julio, quien representa el pragmatismo y la lealtad a la jerarquía.
Pamplona, un personaje más
La ciudad de Pamplona juega un papel crucial en la novela, reflejando tanto su vibrante espíritu festivo como sus calles abarrotadas que, a menudo, se convierten en escenario de violencia. López subraya que, aunque las agresiones sexuales siempre han existido, en el pasado no tenían la visibilidad mediática actual. La novela se inspira en varios casos reales, como el asesinato de Nagore Laffage o incidentes de abuso durante las festividades.
El impacto de Hemingway
López comenta desde el Casino de Pamplona, cerca del Hotel La Perla, donde Ernest Hemingway popularizó los Sanfermines a nivel mundial. Aunque el efecto Hemingway ha contribuido a la masificación de las fiestas, López considera que es positivo que Pamplona sea reconocida en todo el mundo.
De los guiones a la novela
La transición de López hacia la novela responde a una inquietud latente desde su juventud. Aunque su carrera en el ámbito audiovisual ha sido prominente, siempre albergó el deseo de escribir una historia más personal. Actualmente, planea una segunda novela protagonizada por sus investigadores.
En su carrera como guionista, ha trabajado en producciones como ‘7 vidas’, ‘Gran Reserva’, ‘Allí abajo’, ‘Entrevías’, ‘Vivir sin permiso’, entre otras. López considera que abordar la corrupción política en producciones audiovisuales es complejo, sugiriendo que un enfoque tragicómico sería más adecuado para reflejar la realidad de manera soportable.
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