Porteros en Buenos Aires: el derroche de agua que preocupa

En Buenos Aires, los porteros de edificios utilizan diariamente más de 24 millones de litros de agua para limpiar las aceras, un derroche que despierta preocupación en medio de la creciente escasez hídrica. Esta práctica, omnipresente en la rutina matutina de la ciudad, subraya el desafío de gestionar recursos limitados en una metrópoli de más de 122.000 inmuebles. La cuestión resalta la necesidad urgente de revisar tradiciones en un contexto donde la sostenibilidad se vuelve ineludible.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, alrededor de 122.000 edificios albergan más de 1,6 millones de unidades funcionales, entre apartamentos, oficinas y locales comerciales. Esta diversidad arquitectónica, que abarca desde estilos franceses hasta neoclásicos y racionalistas, es un reflejo del eclecticismo urbano. Sin embargo, un elemento común en estos edificios es la figura del portero, o encargado, que se encuentra presente en más de la mitad de las viviendas.

El consumo de agua en Buenos Aires

Cada mañana, miles de porteros en Buenos Aires realizan una rutina que ha suscitado preocupación por el consumo excesivo de agua. Durante aproximadamente 30 minutos, utilizan mangueras para limpiar las veredas, dejando correr el agua sin cesar. A menudo, el uso de escobillones es ignorado, y se prefiere la fuerza del agua para mover hojas y otros residuos. Esta práctica contribuye a un gasto diario de 24.581.250 litros de agua, una cantidad que podría abastecer a medio millón de personas.

“Cada seis segundos que dejan correr el agua, se echa a perder un litro de agua potable”, advierten las autoridades municipales.

A pesar de que existe una ordenanza que obliga al uso de cubos o mangueras con dispositivos de corte automático, el riego continuo es una práctica habitual. Las denuncias por este derroche son escasas, y el hábito se ha normalizado en la cultura local.

Regulaciones y reacciones

En contraste con países como España, Italia o Francia, donde las restricciones de uso de agua son comunes, en Buenos Aires estas medidas serían inusuales. El Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH) promueve el “uso responsable” del agua, pero el ritual diario de los porteros continúa sin cambios significativos.

La representación de esta situación en la serie ‘El Encargado’, protagonizada por el actor Guillermo Francella, ha generado debate. La serie presenta a Eliseo, un portero que utiliza la manguera como símbolo de poder, lo que ha provocado reacciones encontradas entre los verdaderos encargados que se consideran mal representados.

“No nos representa en lo más mínimo su violenta corrupción”, expresaron los porteros en un comunicado tras el estreno de la serie.

Impacto cultural y turístico

A pesar de la controversia, ‘El Encargado’ ha mantenido su popularidad, llegando a estrenar su cuarta temporada. La serie ha convertido al edificio donde transcurre la trama, situado en el barrio de Belgrano, en un atractivo turístico. Visitantes se fotografían frente al inmueble, encantados con la idea de encontrar al ficticio Eliseo.

La situación en Buenos Aires revela la necesidad de un cambio cultural hacia el uso sostenible del agua. Las autoridades y organizaciones continúan abogando por un manejo responsable de este recurso vital, en un esfuerzo por concienciar a la población sobre las implicancias del derroche.

Compartir
Ana Martínez

Sobre la autora / el autor

1,254 artículos publicados

Periodista polivalente con vocación por el reporterismo. Comprometida con la información veraz y de calidad, cubre con rigor cualquier temática de la actualidad, desde lo local hasta lo global.

Ver todos los artículos

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!

Deja un comentario

Los campos obligatorios están marcados con *. Tu dirección de correo no se publicará.