La disminución del caudal del río Danubio ha revelado descubrimientos arqueológicos significativos en Bulgaria. El Museo Regional de Historia de Pleven informó sobre el hallazgo de los cimientos de un puente romano, que emergieron debido a los niveles de agua históricamente bajos. Estos restos corresponden al Puente de Constantino, una monumental obra de ingeniería construida durante el Imperio romano.
Descubrimiento del Puente de Constantino
El Puente de Constantino, conocido en la antigüedad como Pons per Danuvium Ductus, fue inaugurado por el emperador Constantino I el 5 de julio del año 328. Esta estructura, que conectaba la antigua ciudad de Ulpia Oescus en Bulgaria con la fortaleza de Sucidava en Rumanía, medía aproximadamente 2,5 kilómetros de largo y 5 metros de ancho. Los cimientos que han salido a la luz se encuentran a unos 70 centímetros bajo el agua, descubiertos con la ayuda de pescadores locales y tecnología de drones.
Volodya Popov, director del museo, destacó que el puente representaba una de las mayores hazañas de ingeniería de su tiempo. Su construcción incluía bloques y losas de piedra reforzadas con ladrillo, sobre las cuales se levantaba una estructura de madera que soportaba el tráfico de personas y mercancías. A lo largo del puente, desde su entrada en Bulgaria hasta la orilla rumana, se distribuían ocho pilares de entre 30 y 35 metros de separación.
Importancia histórica y arqueológica
El puente tuvo una vida útil de aproximadamente 70 años, tras lo cual fue destruido para prevenir su uso por tribus bárbaras que amenazaban el Imperio romano desde el norte. Este hallazgo no solo arroja luz sobre las técnicas de construcción romanas, sino también sobre las dinámicas territoriales y militares de la época.
Descubrimiento de restos de mamut lanudo
Además del puente, la sequía ha sacado a la superficie otro hallazgo notable en la región. Cerca de Ryahovo, investigadores del Museo Regional de Historia de Ruse han desenterrado restos de un mamut lanudo, o Mammuthus primigenius. Entre los huesos encontrados se incluyen una mandíbula, colmillos, una escápula y costillas, aunque se presume que gran parte del esqueleto permanece enterrada.
“El animal podría haber alcanzado los cinco metros de altura y pesado más de siete u ocho toneladas”, afirmaron los investigadores del museo. “Es posible que sus restos fueran arrastrados por el Danubio, donde se han acumulado numerosos fósiles a lo largo de los milenios”.
Impacto de la sequía en el Danubio
El nivel del agua del Danubio ha caído a mínimos alarmantes, especialmente cerca de la ciudad de Ruse, en la frontera con Rumanía. Este descenso se ha visto exacerbado por olas de calor extremo en Europa central, complicando la navegación fluvial y revelando estos descubrimientos arqueológicos de gran valor histórico.
La situación actual del Danubio es una llamada de atención sobre los efectos del cambio climático y su impacto en el patrimonio cultural y natural. Los hallazgos recientes ofrecen una oportunidad única para que los arqueólogos y científicos estudien y preserven estos restos mientras aún están accesibles.
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