El Ayuntamiento de Tarragona, en colaboración con la Confraria de Pescadors de Tarragona, ha puesto en marcha un estudio para evaluar la viabilidad de diversificar el sector pesquero de la ciudad y fomentar la economía azul. Este análisis, que se espera concluya en julio, contará con la participación de profesionales del ámbito pesquero, restauración y empresarios locales. Una de las posibles conclusiones es la construcción de un obrador en la cofradía de pescadores, según adelantó el consistorio.
La concejal de Turismo y Promoción Económica, Montse Adan, acompañada del presidente de la Confraria de Pescadors, Esteve Ortiz, y el presidente del Port de Tarragona, Santiago Castellà, anunció el proyecto durante un acto en el Teatret del Serrallo, coincidiendo con la visita del conseller de Pesca i Alimentació de la Generalitat, Òscar Ordeig. Este proyecto busca crear un espacio donde se gestionen actividades de logística y procesamiento de productos del mar.
Un estudio pionero en el sector
El estudio, impulsado por Tarragona Impulsa del Ayuntamiento, fue licitado en abril y se encuentra en fase de recopilación de datos mediante entrevistas a miembros del sector pesquero en el barrio del Serrallo, el Port de Tarragona y la cofradía de pescadores. El objetivo es evaluar la viabilidad económica y técnica de diversas opciones para diversificar el negocio pesquero local.
Se espera que los resultados preliminares estén disponibles en julio, tras tres meses de trabajo. La aplicación de las conclusiones se llevará a cabo en el último trimestre del año. Adan destacó la importancia del estudio para afrontar los retos del sector, como el cambio climático, el relevo generacional y las normativas europeas.
El conseller Òscar Ordeig comentó que un obrador en Tarragona podría facilitar procesos industriales como la congelación y preparación de productos marinos, aumentando así los beneficios de los pescadores.
Impacto económico y apoyo institucional
La iniciativa busca fortalecer un sector afectado por las normativas europeas y la falta de relevo generacional. Ordeig destacó la importancia de defender la pesca tradicional en el Mediterráneo y señaló que, si es necesario, se emprenderán acciones legales en Bruselas para proteger el sector.
El Port de Tarragona financiará parte del estudio con un millón de euros, provenientes de los Fondos Next Generation y del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura. Santiago Castellà, presidente de la Autoritat Portuària, resaltó el compromiso del puerto con el sector pesquero local, subrayando su obligación moral hacia la comunidad.
Castellà expresó: “En el Port tenemos la obligación moral con el sector de la pesca, de proximidad, de identidad y de vinculación con la ciudad; debemos estar al servicio público del territorio”.
Reacciones en el sector pesquero
Esteve Ortiz, presidente de la Confraria de Pescadors, valoró positivamente el inicio del estudio y el impacto potencial de un nuevo obrador en la cofradía. Destacó la importancia de la colaboración con el conseller Òscar Ordeig, a pesar de las dificultades enfrentadas por el sector.
Ortiz anunció su dimisión como presidente de la cofradía, prevista para el próximo mes, pero expresó su deseo de seguir involucrado en el seguimiento del estudio. La cofradía de Tarragona, compuesta por más de 300 personas, podría beneficiarse significativamente de los resultados del informe.
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