El pasado 3 de junio, la Unión Europea presentó una estrategia de soberanía digital con el objetivo de reducir la dependencia tecnológica de Estados Unidos, especialmente en áreas como la inteligencia artificial y la nube. “No podemos permitirnos depender de otros”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Este plan surge en un contexto de preocupación creciente sobre el uso de la dependencia tecnológica como herramienta de presión política.
Estrategia de Soberanía Digital
La estrategia ha sido bien recibida por algunos especialistas, como Francesca Bria, asesora de la ONU, quien la calificó como “un buen día para la independencia digital de Europa”. Sin embargo, otros expertos cuestionan la viabilidad del enfoque propuesto. Un análisis de Tech Policy Press revela que, aunque el término “soberanía” aparece 72 veces en el documento de 129 páginas, el objetivo de reducir la “dependencia” se menciona solo cuatro veces.
Dependencia del Mercado de la Nube
El mercado europeo de la nube está dominado por empresas estadounidenses como Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud, que controlan aproximadamente el 70% del mercado. La Ley de Desarrollo de la Nube y la IA (CADA) busca clasificar a los proveedores de nube según su nivel de soberanía, utilizando una escala denominada SEAL que va del 0 al 4.
“La regulación está enfocada a tener vías de escape para que Trump no pueda cortar los servicios de nube a la UE, pero no a ganar soberanía frente a las grandes tecnológicas”, explicó Cecilia Rikap, economista e investigadora.
Impacto y Críticas
Críticos de la estrategia señalan que no excluye de manera explícita a los gigantes tecnológicos estadounidenses. Actualmente, ninguna empresa alcanza el nivel más alto de soberanía, lo que indica que una gran mayoría de datos europeos podrían seguir bajo control de proveedores de EE. UU. Las empresas europeas de cloud han expresado preocupaciones, ya que ven difícil cumplir con los rigurosos criterios de los niveles 3 y 4 de la escala SEAL.
Expansión de Centros de Datos
El plan también propone triplicar la capacidad de los centros de datos en Europa en los próximos cinco a siete años. Sin embargo, economistas como Cristina Caffarra advierten que sin una demanda europea sostenible, estas infraestructuras podrían aumentar la dependencia de empresas extranjeras.
“Necesitamos urgentemente enormes cantidades de capacidad de procesamiento”, comentó Caffarra. Sin embargo, subraya que sin un mercado interno sólido, Europa podría terminar alquilando capacidad a empresas como Microsoft.
Desafíos de Implementación
Pep Martorell, doctor en ingeniería informática, expresó que la UE tendrá que seguir utilizando tecnología estadounidense en áreas donde no puede ser autónoma. Además, Giorgos Verdi, del Open Markets Institute Europe, advirtió que sin un ecosistema competitivo, la iniciativa europea podría fracasar.
“Como mínimo a corto plazo, no es esperable que Europa sea soberana en semiconductores de alta capacidad ni en los grandes modelos de lenguaje”, concluyó Martorell.
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