Un socavón en las obras de soterramiento de las vías de Rodalies en Montcada i Reixac ha generado una interrupción indefinida en las líneas R2, R2 Nord y R11. Este incidente ha provocado que una grúa fuera tragada por el terreno, complicando aún más la situación del servicio ferroviario en la zona.
Investigaciones sobre el origen del socavón
El concejal del distrito de Nou Barris, Xavier Marcé, ha declarado que las primeras conclusiones de Adif sobre el origen del socavón indican un movimiento de tierras relacionado con las aguas freáticas del área. Esta zona está próxima al Rec Comtal y al río Besòs, lo que podría haber influido en el incidente. Marcé ha asegurado que los muros de contención del pozo soportaron la peor parte del derrumbe.
El concejal ha pedido “máxima tranquilidad” a los residentes cercanos y ha anunciado la instalación de un punto de información para mantenerlos informados sobre la evolución de la situación.
Impacto en los usuarios de Rodalies
El corte de las líneas ha generado incertidumbre entre los usuarios que dependen del servicio ferroviario para llegar a sus destinos. Àlex, un pasajero habitual, comentó a ACN que “las vías directas no existen, solo hay retrasos”, mientras decidía entre tomar un autobús o la línea R4. Del mismo modo, Lara, quien ya conocía la incidencia, se sorprendió al ver que el servicio no se había restablecido, teniendo que avisar en su trabajo sobre un retraso de “dos horas”.
Alternativas de transporte y refuerzos
Para mitigar el impacto del cierre, TMB ha reforzado la línea 96 de autobús que conecta la estación de metro de La Sagrera con Montcada i Reixac. Este refuerzo incluye la incorporación de dos autobuses adicionales para facilitar la movilidad de los usuarios afectados.
Renfe también ha dispuesto autobuses directos desde Granollers hasta la estación de Sant Andreu, y muchos pasajeros han optado por utilizar los buses de línea de Sagalés, que conectan Granollers con la estación de Fabra i Puig.
Complicaciones en la regulación del servicio
La gestión de la circulación ferroviaria ha presentado desafíos significativos. La R11, que proviene de Portbou, Figueres y Girona, ahora tiene su destino final en Granollers Centre, lo que ha creado dificultades en la regulación del tráfico de trenes. Como resultado, muchos trenes de la R2 y R2 Nord han experimentado paradas prolongadas.
“Hay que esperar a que llegue un tren y cuando llegue, vemos”, expresó un informador en la estación de Sant Celoni, reflejando la incertidumbre que enfrentan los pasajeros.
Monitoreo de la zona afectada
Adif ha implementado un control cada 24 horas para detectar cualquier movimiento en la zona del derrumbe. Arturo Pastor, subdirector de Construcción de Adif, ha asegurado que, hasta el momento, no se han reportado daños en las viviendas cercanas, describiendo la situación como “normal dentro de las circunstancias”. Clara Latorre, jefa de guardia de los Bomberos de Barcelona, confirmó que la monitorización no ha detectado movimientos recientes.
Reacciones de los usuarios
Los pasajeros de las líneas R2, R2 Nord y R11 han expresado su frustración ante la situación. “Es el pan de cada día”, mencionó Àlex, refiriéndose a las constantes dificultades en el servicio de Rodalies. Ante la falta de preparación para esta incidencia, muchos han tenido que reconsiderar sus rutas para llegar a sus destinos.
Evaluación del dispositivo de contingencia
El dispositivo de contingencia diseñado por Renfe, que incluye autobuses desde Granollers Centre hasta Barcelona y un transbordo recomendado en Montcada i Reixac con la R4, será evaluado en los próximos días para determinar su efectividad en mitigar el impacto del corte en el servicio ferroviario.
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