El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, comparece este miércoles ante la Audiencia Nacional para proporcionar detalles sobre los avisos previos al asalto masivo de la frontera en julio pasado. Citado a las diez de la mañana por la magistrada María Tardón, Vivas deberá esclarecer qué información poseía y a quién alertó antes de que miles de personas cruzaran la frontera el 30 de julio. Esta comparecencia se centra en reconstruir los contactos e informes previos que las autoridades manejaban y las acciones tomadas ante las señales de alarma.
Un momento de tensión política
La declaración de Vivas se produce en un contexto político complicado, marcado por la dimisión reciente de Miguel Ángel Pérez Triano, delegado del Gobierno en Ceuta durante la crisis migratoria en Ceuta. Previamente, Gonzalo Sanz, entonces jefe de Gabinete de Pérez Triano, renunció tras contradecir públicamente a su superior sobre los avisos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Ambos se encontrarán bajo escrutinio, ya que Sanz también testificará esta semana ante Tardón.
Relato de los acontecimientos
Vivas ha comunicado públicamente que el 27 de julio contactó con Moncloa debido a la creciente presión en Ceuta. Su interlocutor fue Diego Rubio, jefe de Gabinete del presidente del Gobierno, quien le instó a mantener la calma y prometió coordinar con los ministerios pertinentes. Sin embargo, esa misma tarde se celebró una reunión preventiva en la Delegación del Gobierno, donde participaron Vivas y Pérez Triano, como confirmó la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Congreso.
«Ya lo habíamos vivido en mayo del 21 y quisimos adelantarnos», explicó Vivas sobre sus acciones preventivas.
Acciones y respuestas
El aumento en la llegada de personas a nado a Ceuta fue motivo de alarma. Según Vivas, en una semana la ciudad pasó de tener 180 menores acogidos a 800 y 1,500 personas habían llegado a nado. Ante esta situación, el 28 de julio, solicitó al Ministerio del Interior la declaración del estado de alarma. Aunque no fue atendido por el ministro Fernando Grande-Marlaska debido a otros compromisos, Interior prometió revisar la solicitud. No obstante, el 29 de julio, el Gobierno comunicó que no había fundamento jurídico para tal declaración.
Información crucial del CNI
El 29 de julio, a las 13:52, el CNI envió un mensaje a la Delegación del Gobierno alertando de un llamado en redes sociales para un asalto por valla y mar. Este mensaje, dirigido a Gonzalo Sanz, indicaba que la convocatoria buscaba aprovechar la Fiesta del Trono y que los grupos que la difundían contaban con 180,000 seguidores. A pesar de la alerta, el contenido de una llamada posterior entre el CNI y la Delegación no ha sido divulgado públicamente.
«La información de mensajería escrita que se transmitió por el CNI el día 29 de julio fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día», afirmó Sanz en su carta de dimisión.
La postura del Gobierno central
El Gobierno central, por su parte, ha ofrecido una interpretación diferente de los hechos. El presidente Pedro Sánchez reconoció la llamada de Vivas a Moncloa y afirmó que la información sobre el incremento de cruces fue comunicada a Interior. Según Sánchez, ningún informe anticipó la escala de lo ocurrido. Vivas, sin embargo, insiste en que no tenía conocimiento de la convocatoria concreta manejada por el CNI.
Investigación en curso
La magistrada Tardón busca ahora reconstruir el flujo de información previo al incidente. Ha solicitado a Interior, la Delegación y otros organismos todos los documentos y comunicaciones generados entre el 20 de julio y el 7 de agosto. El objetivo es esclarecer quién recibió estos avisos y qué medidas se adoptaron. Tras la declaración de Vivas, se espera el testimonio del responsable de la Policía Local y de Gonzalo Sanz en los días siguientes.
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