La final de los 800 metros del Campeonato Europeo de Atletismo se llevó a cabo en Birmingham, donde la suiza Audrey Werro emergió como la ganadora en una competencia que prometía ser la más emocionante del evento. Con un tiempo de 1:54.81, Werro no solo se llevó el oro, sino que también estableció un nuevo récord para los campeonatos. La británica Keely Hodgkinson, alentada por un fervoroso público local, terminó en segundo lugar con 1:55.01, mientras que la neerlandesa Femke Bol aseguró el tercer puesto con un tiempo de 1:55.45, superando el récord nacional de Países Bajos previamente establecido por Ellen Van Langen en Barcelona 1992.
Una carrera decisiva
Werro llegó a la final tras una controvertida recalificación en las semifinales, lo que levantó críticas entre los puristas del atletismo. Sin embargo, su actuación en la final demostró una madurez y talento incuestionables. Después de un invierno a la sombra de Hodgkinson, quien había dominado en el Mundial Indoor de Torun, Werro mostró su valía en la reunión de la Diamond League en Estocolmo, donde logró un triunfo histórico venciendo por primera vez a la británica con una marca de 1:53.98. Este registro la colocó como la tercera mejor en el ranking mundial de todos los tiempos, acercándose a solo siete décimas del récord mundial de Jarmila Kratochvílová, vigente desde 1983.
Hitos en la temporada
El rendimiento de Werro continuó mejorando a lo largo de la temporada. Tres semanas después de su actuación en Estocolmo, mejoró su tiempo a 1:53.80 en el meeting de París, convirtiéndose en la primera atleta en la historia en correr dos veces por debajo de 1:54. Este desempeño la consolidó como la principal candidata a desafiar el récord mundial más antiguo del atletismo.
Por su parte, Keely Hodgkinson buscaba en Birmingham reeditar los éxitos continentales logrados en Múnich 2022 y Roma 2024. Respaldada por una multitud británica que llenó casi por completo las gradas del Alexander Stadium, Hodgkinson ofreció una apasionante competencia.
Femke Bol, la sorpresa
Femke Bol, conocida principalmente por su destreza en los 400 metros vallas, se perfiló como una rival formidable en los 800 metros. En una carrera previa, logró reducir su mejor tiempo a 1:55.60, demostrando ser una competidora a tener en cuenta. Durante la final, Bol mantuvo el ritmo, pero finalmente fue Werro quien lideró la carrera, cruzando los 400 metros en 56.45 segundos y asegurando su victoria frente a la presión de Hodgkinson y la multitud británica.
Desarrollo de la carrera
Desde el inicio de la competencia, Werro y Hodgkinson disputaron la cabeza del pelotón. La suiza asumió el liderazgo después de los primeros 300 metros, y mantuvo su posición a lo largo de la carrera, a pesar de los esfuerzos de Hodgkinson por adelantarla en la recta final. El entusiasmo de aproximadamente 25,000 espectadores no fue suficiente para alterar el resultado de una carrera que ya se considera legendaria, comparable incluso con el triunfo histórico de Jakob Ingebrigtsen en los 5,000 metros.
La actuación de Werro en Birmingham no solo le otorgó el oro, sino que también reforzó su posición como una de las principales figuras del atletismo europeo. Su habilidad para superar desafíos y establecer nuevos hitos promete mantenerla en el centro de atención en futuros eventos atléticos.
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