El año 2026 se perfila como un hito crucial para la adopción de la inteligencia artificial (IA) en las empresas españolas. Según la consultora tecnológica Accenture, un 78% de las compañías en España planea aumentar su inversión en IA durante este periodo, con el 87% de los directivos anticipando un crecimiento significativo de sus ingresos gracias a esta tecnología. Sin embargo, este entusiasmo viene acompañado de desafíos importantes.
Transformación Digital y Desafíos Financieros
Alberto García Arrieta, director general de Data & IA en Accenture, señala que la IA ha pasado de ser un experimento a convertirse en una parte integral de los programas de transformación digital, absorbiendo entre el 10% y el 15% del presupuesto tecnológico de muchas empresas. Las organizaciones más avanzadas ya están viendo mejoras significativas en productividad en áreas como atención al cliente y operaciones.
“La IA está empezando a absorber una parte creciente del presupuesto tecnológico, en muchos casos ya en el entorno del 10% o el 15%”, afirma García Arrieta.
Sin embargo, el Deutsche Bank Research Institute advierte que el 2026 será un año de “desilusión y desconfianza” a medida que los proyectos de IA se enfrenten a la realidad de la producción en el mundo real, donde la falta de datos de alta calidad puede ser un obstáculo constante. La situación se complica aún más por las tensiones financieras globales, con el FMI advirtiendo sobre posibles correcciones abruptas en el mercado.
Adaptación y Riesgos Estructurales
Valero Marín, presidente de IndesIA, subraya que la inteligencia artificial está redefiniendo los procesos y modelos de negocio en España, lo que ha llevado a debates sobre su impacto en la fuerza laboral, como menciona el CEO de Goldman Sachs en su análisis sobre la IA y el empleo. Destaca que el país tiene una posición ventajosa gracias a sus grandes empresas en sectores como la banca y la energía. Sin embargo, advierte que es crucial no olvidar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) en esta transformación.
“Es el momento de apretar, de doblar la apuesta y, en especial, de no olvidarse de las pymes”, afirma Marín.
García Arrieta coincide en que el impacto ya se está viendo en sectores intensivos en datos como la banca, energía y telecomunicaciones. España cuenta con talento tecnológico y hubs de innovación que podrían posicionar al país como un referente europeo si se mantienen la inversión y la colaboración público-privada.
IA en Acción
La inteligencia artificial en 2026 ya no solo conversa, sino que ejecuta. Según Globant, la denominada IA agéntica, que realiza tareas autónomas, representa el 17% del valor generado por esta tecnología. Ejemplos en España incluyen:
- Recursos Humanos: PayFit ha lanzado PayFit Copilot, un agente contextual de RRHH que responde a las consultas de 220.000 empleados sobre nóminas y vacaciones.
- Turismo Sostenible: MyStreetBook lidera en “Green AI” con su tecnología MSB EcoFlow, regulando el flujo de visitantes en Europa para proteger el patrimonio.
- Operaciones y Consumo: Globant utiliza agentes de IA en fábricas para anticipar fallos, optimizando la cadena de suministro.
Incluso el sector legal está adoptando la IA, como muestra el despacho Across Legal, que ha contratado a Carlos Escapa, exlíder de IA en Amazon y Meta, para reforzar su estrategia tecnológica.
Desafíos Culturales y Laborales
No obstante, persiste una desconexión preocupante entre la percepción de los directivos y los empleados. Un informe de Accenture revela que aunque el 90% de los directivos cree que su plantilla está preparada para la IA, solo el 52% de los empleados se siente realmente capacitado.
“Se necesitan mecanismos que permitan verificar quién hace qué y con qué intención”, afirma Álex Puig, fundador de Context Protocol.
Este fenómeno, descrito como “resistencia cultural silenciosa”, es una barrera importante para la adopción efectiva de la IA. Valero Marín advierte que si los empleados perciben la tecnología como una amenaza, la resistencia podría ralentizar su implementación.
En cuanto al impacto en el empleo, el debate sigue abierto. Expertos de PIMCO, como Tiffany Wilding, advierten que la IA podría reducir la participación laboral al sustituir ciertas tareas humanas. Sin embargo, la transformación tecnológica también presenta oportunidades para la creación de nuevos roles y habilidades.
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