El abogado laboralista Juanma Lorente ha señalado que los despidos por tardanza reiterada pueden considerarse improcedentes si la empresa ha mostrado tolerancia hacia estos retrasos durante un periodo prolongado. Según Lorente, el principio de tolerancia empresarial cobra relevancia cuando los retrasos no han sido sancionados previamente, generando una expectativa tácita de permisividad.
El contexto de los retrasos en el trabajo
En el ámbito laboral, llegar tarde al trabajo suele considerarse una falta leve que, si se repite, podría constituir un incumplimiento del contrato. Sin embargo, Lorente destaca que la práctica diaria dentro de una empresa puede influir en la interpretación de estas situaciones. Si una empresa ha permitido reiteradamente los retrasos sin tomar medidas disciplinarias, el despido por esa razón podría no ser justificado.
Expectativa de permisividad
Juanma Lorente explica que si un trabajador lleva llegando tarde de manera habitual por un periodo de dos años y la empresa no ha tomado acción, se crea una expectativa de permisividad. “Si de repente la empresa decide despedir al empleado por esa razón, sin haber mostrado objeciones anteriormente, dicho despido podría ser declarado improcedente”, afirma Lorente.
“La empresa no puede despedirte por lo mismo que te ha permitido durante 2 años”, subraya el abogado.
Fundamentos legales
El principio de tolerancia empresarial impide a la compañía utilizar como causa de despido un comportamiento que ha sido consentido durante un tiempo prolongado. La falta de medidas disciplinarias previas, como amonestaciones o suspensiones, dificulta justificar la gravedad suficiente para un despido. En consecuencia, incluso si el retraso es comprobado, la empresa carecería de base para aplicar una medida tan drástica sin reacción previa.
| Concepto | Indemnización |
|---|---|
| Despido improcedente | 33 días de salario por año trabajado |
| Máximo de indemnización | 24 mensualidades |
Derechos del trabajador
En casos de despido por razones de puntualidad, el trabajador tiene derecho a impugnar la decisión judicialmente. Si el juez declara el despido improcedente, el empresario deberá abonar una indemnización conforme a los criterios del Estatuto de los Trabajadores, basada en la antigüedad y el salario del trabajador.
La importancia de la coherencia empresarial
Esta situación resalta la necesidad de coherencia por parte de las empresas en la aplicación de su régimen disciplinario. Si una empresa desea que se respete una norma, debe establecerla claramente desde el inicio y actuar con proporcionalidad al detectar incumplimientos. No es suficiente invocar el reglamento de manera esporádica; es esencial aplicarlo de forma efectiva y continua.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!