Pakistán ha llevado a cabo un bombardeo sobre Kabul, capital de Afganistán, extendiéndose también a otras localidades y posiciones controladas por el Gobierno talibán. Este ataque marca un punto álgido en la crisis que lleva meses afectando a ambos países, quienes han mantenido escaramuzas frecuentes, especialmente en la disputada frontera que comparten.
El llamado a la paz del Papa León XIV
En el Vaticano, durante su audiencia general de los miércoles, el Papa León XIV ha solicitado paz para el mundo entero. En su discurso, destacó la importancia de continuar el camino cuaresmal con espíritu de penitencia y conversión, pidiendo la misericordia y paz de Dios. “La Iglesia está llamada a ser misionera entre todos los pueblos para llevar la buena nueva de que Jesucristo es nuestra paz”, afirmó el pontífice.
Afganistán al borde del colapso humanitario
La ONU ha advertido sobre el inminente colapso humanitario en Afganistán, afectado por tres crisis simultáneas: el conflicto con Pakistán, la inestabilidad en Irán y la suspensión de ayuda internacional. Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), desde el 26 de febrero, la violencia ha desplazado a unas 20,000 familias y ha impactado a más de 30 distritos en las provincias del este y sur de Afganistán.
El PMA se ha visto forzado a suspender temporalmente algunos programas de emergencia, lo que ha dejado a 160,000 personas en condiciones críticas de hambre y malnutrición aguda.
Escalada de violencia en la frontera
Los enfrentamientos en la frontera entre Afganistán y Pakistán han alcanzado su décimo día. Las fuerzas talibanas y el ejército paquistaní han intercambiado artillería, impactando en zonas civiles. Residentes de provincias como Kunar han reportado el impacto de más de un centenar de proyectiles en áreas residenciales.
“Para ser sincero, permanecimos despiertos hasta la mañana. Los niños lloraban y temíamos en cada momento que cayeran los morteros”, relató Ikramullah Safi, residente del distrito de Sarkano.
Impacto en la población civil
La ofensiva de Pakistán ha resultado en un alto número de víctimas civiles. Según hospitales en Afganistán, decenas de personas no combatientes han muerto a pesar de las afirmaciones de Islamabad de que los ataques se dirigían contra grupos armados. La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) estima al menos 48 muertes, con cifras superiores proporcionadas por las autoridades talibanas.
Los ataques han sido devastadores en campamentos de refugiados, como el de Omari, donde dos niños murieron y varios residentes resultaron heridos. En Kunar, un mortero impactó recientemente en un campamento, matando a tres personas.
Desplazamientos forzosos y víctimas civiles
La UNAMA ha registrado al menos 146 víctimas civiles desde el 26 de febrero, con 42 fallecidos y 104 heridos. Las cifras preliminares destacan el impacto en la población no combatiente, incluyendo mujeres y niños. El fuego cruzado ha afectado áreas residenciales en varias provincias afganas y ha llevado al desplazamiento de aproximadamente 16,400 hogares.
Testimonios de supervivientes
El Gobierno talibán ha difundido un video en el que un civil afgano denuncia la muerte de 14 familiares en un ataque con drones paquistaníes en la provincia de Paktika. Mohammad Qasim, residente en Lwara Dnagar, describe cómo su familia fue alcanzada por misiles tras regresar a su hogar después de un periodo de hostilidades. “Fue una noche terrible. Salimos de nuestra casa cuando comenzó el bombardeo y cuando pensamos que todo había terminado, los misiles nos alcanzaron”, relató.
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