El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha completado una intensa ronda de contactos telefónicos con los grupos parlamentarios en menos de 24 horas. El objetivo de estas conversaciones es recabar propuestas para mitigar los efectos económicos de la guerra en Irán. La serie de llamadas comenzó ayer por la tarde con el Partido Popular (PP) y concluyó este miércoles con Junts. Esta iniciativa pretende aliviar la presión tanto de la oposición como de los socios del Gobierno, quienes han estado demandando una respuesta urgente.
Bolaños comunicó a los interlocutores que el Ejecutivo ya está trabajando en un plan integral de respuesta y busca incorporar las sugerencias de cada formación antes de finalizar la semana. Este enfoque no solo representa un gesto de apertura, sino que también distribuye la responsabilidad entre los partidos, dificultando así el rechazo posterior del plan.
En una comparecencia ante la prensa, el ministro mencionó que no pudo contactar con Vox, aunque en esta ocasión sí se intentó. Criticó al partido de Abascal al afirmar que:
“Vox ni responde ni se espera que respondan, porque evidentemente una fuerza política que abiertamente es favorable a la guerra nada le preocupa las consecuencias negativas que pueda tener en los españoles”.
Desarrollo del plan gubernamental
Bolaños subrayó que el Gobierno lleva “ya días” trabajando en un plan “integral” de respuesta, con los ministerios operando “a pleno rendimiento” para analizar medidas. El objetivo es ofrecer soluciones a todos los sectores y ciudadanos afectados. Solicitó a cada formación que envíe sus propuestas al Ejecutivo con rapidez para evaluarlas e incorporarlas al plan final si corresponde.
Algunos grupos señalaron una “falta de concreción” en las conversaciones con el ministro. Este jueves, el Gobierno tiene previsto reunirse con patronales y sindicatos para continuar el proceso de consulta. En un contexto sin mayoría clara en el Congreso, el Ejecutivo busca un equilibrio que evite percepciones de favoritismo hacia el mundo empresarial o de escudo social convencional, situaciones que podrían generar tensiones con partidos como el PNV o Junts.
Posibles medidas y argumentos del Gobierno
Bolaños no descartó ninguna medida, incluidos los recortes fiscales que han solicitado la CEOE, el PP o el partido de Carles Puigdemont, aunque no especificó detalles. Afirmó que el plan será “mucho más ambicioso”. Utilizó como referencia la respuesta a la guerra de Ucrania, que incluyó un “escudo social” con medidas económicas, tributarias y de protección ciudadana, modelo al que el Ejecutivo aspira.
El ministro concluyó su intervención afirmando que la experiencia acumulada en crisis anteriores debería servir de garantía para los ciudadanos. Sin embargo, la incertidumbre actual plantea dudas sobre la capacidad del Gobierno para actuar con la calma deseada. No se especificó cuándo se anunciarán o implementarán las medidas, aunque se espera que Pedro Sánchez las presente en el Congreso el 25 de marzo.
El Ejecutivo también tiene en cuenta la reunión del Consejo Europeo el 19 de marzo. Si los países miembros logran coordinar una respuesta común, España podría ajustar su plan, que se anticipa tendrá un impacto significativo en las finanzas públicas.
Reacciones y propuestas de los partidos
El PP se comprometió a enviar sus propuestas a Bolaños con celeridad. Estas incluyen medidas económicas y energéticas, con rebajas fiscales, apoyo a la industria electrointensiva y subsidios al gasóleo agrícola y pesquero. Sin embargo, no habrá una reunión presencial entre el Gobierno y el PP, ya que desde la dirección del partido indican:
“Ni el Gobierno pide una reunión al PP, ni el PP está para fotitos dadas las circunstancias, pero tienen nuestras ideas a su disposición”.
El PNV ha destacado la gravedad de la situación geopolítica y la necesidad de medidas, como ocurrió con la guerra de Ucrania. EH Bildu, Esquerra y Compromís presentaron una proposición no de ley para garantizar el acceso a la energía, la alimentación y bienes básicos en el contexto actual. También sugieren supervisar los márgenes empresariales y limitar el precio de los productos energéticos ante crisis geopolíticas abruptas.
Por su parte, Podemos ha registrado un “plan anti Trump” que contempla medidas como la nacionalización de Repsol y la creación de una banca pública. El partido insta al Gobierno a incluir estas propuestas en el escudo social prometido tras el rechazo del anterior por PP, Vox y Junts.
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