La situación del sector vitivinícola en Cataluña ha llevado a la Generalitat a implementar un conjunto de medidas extraordinarias con el fin de abordar la crisis de precios que afecta a la región. Según informó el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, durante su intervención en el Parlament, este plan de choque cuenta con un presupuesto de nueve millones de euros e incluye acciones específicas de promoción para fomentar el consumo de vino catalán.
Medidas para enfrentar la crisis
El plan anunciado por Ordeig se centra en dos medidas clave para abordar los excedentes de producción y proteger la renta de los viticultores. La primera de estas medidas es una línea de ayudas para la cosecha verde, que dispone de 3,6 millones de euros. La segunda medida consiste en la activación de la destilación de crisis, con una dotación de 5,4 millones de euros, destinada a las bodegas que opten por retirar del mercado el vino excedentario. Este vino se utilizará para la producción de alcohol con fines industriales, sanitarios o energéticos, ayudando así a equilibrar el mercado.
Las medidas llegan en un momento crítico para los viticultores catalanes, quienes enfrentan una campaña complicada debido a la negativa de algunas bodegas a comprar la uva de este año. Esta situación se ve agravada por las previsiones de una cosecha mayor a la de años anteriores, resultado de las lluvias invernales y primaverales. Los precios de la uva, en muchos casos, no cubren los costes de producción, lo que ha llevado a algunos agricultores a considerar no recoger las uvas este año. En respuesta a esta situación, el sector ha organizado una tractorada para manifestar sus preocupaciones.
Apoyo continuo al sector
Además de las medidas de emergencia, el conseller Ordeig recordó que el Departamento de Agricultura moviliza anualmente más de 11,2 millones de euros en ayudas para mejorar la competitividad del sector vitivinícola. En la campaña 2026-2027, se destinarán 148.161 euros a la utilización del mosto concentrado rectificado (MCR) en la producción de vinos espumosos de calidad, una iniciativa que busca mejorar el valor añadido de estas elaboraciones.
Asimismo, se han concedido 7.192.756 euros en ayudas para la promoción del vino en mercados exteriores, con el objetivo de consolidar la presencia de los vinos catalanes a nivel internacional y abrir nuevos mercados. También se prevé la asignación de otros 3,9 millones de euros para modernizar instalaciones y mejorar procesos productivos.
Declaraciones del Govern
“Con este conjunto de medidas, el Govern articula una respuesta integral a los retos que afronta el sector vitivinícola catalán: actúa ante la situación excepcional del mercado con medidas de crisis, refuerza la promoción de los vinos catalanes para estimular su consumo y mantiene las líneas estructurales de ayuda destinadas a mejorar la competitividad, la calidad y la proyección internacional del sector”, según comunicó el departamento.
El plan de la Generalitat refleja un esfuerzo coordinado para abordar la crisis del sector vinícola catalán, combinando medidas de emergencia con estrategias a largo plazo para asegurar su sostenibilidad y crecimiento futuro.
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