Conducir con chanclas puede costarte una multa de 200 euros

En España, conducir con chanclas podría acarrear una sanción de hasta 200 euros si se considera que el calzado compromete la seguridad al volante. La Dirección General de Tráfico advierte que este tipo de calzado puede resbalar o engancharse, impidiendo una correcta presión sobre los pedales. Durante los meses de verano, es común ver a conductores en chanclas, especialmente en trayectos cortos, pero esta práctica podría ser calificada como conducción negligente si pone en riesgo el control del vehículo.

Durante los meses de verano, es común ver a conductores utilizando chanclas para trayectos cortos hacia destinos como la playa o la piscina. Sin embargo, este tipo de calzado puede no ser el más adecuado al volante. A pesar de que el Reglamento General de Circulación no prohíbe explícitamente el uso de chanclas, la sanción puede llegar si estas afectan la seguridad en la conducción.

Cuándo se puede recibir una multa

La posibilidad de ser multado no radica en el uso de chanclas en sí, sino en cómo estas afectan la capacidad de manejar el vehículo de forma segura. Un agente de tráfico puede emitir una denuncia si considera que las chanclas limitan la capacidad del conductor para controlar el automóvil o manejar los pedales adecuadamente. Las situaciones de infracción pueden clasificarse en dos tipos:

  • Multa estándar: Suele ser de 80 euros, que puede reducirse a 40 euros si se paga pronto. Esta multa se aplica por falta de libertad de movimientos y no implica la pérdida de puntos del carné.
  • Multa por conducción negligente: Si se determina que el calzado causó una situación de riesgo grave, la sanción puede ascender a 200 euros.

Las denuncias están respaldadas por principios generales del Reglamento, que enfatizan la necesidad de conducir con diligencia, precaución y mantener la libertad de movimientos y atención constante.

Recomendaciones de la DGT

La Dirección General de Tráfico (DGT) enfatiza la importancia de usar calzado que sea cómodo, flexible y proporcione un buen contacto con los mandos del vehículo. Recomienda evitar las chanclas, los zapatos de tacón y el calzado excesivamente rígido. En caso de accidente, llevar calzado inadecuado podría ser motivo para que las aseguradoras nieguen la cobertura de daños.

Riesgos asociados al uso de chanclas

Las chanclas no ofrecen un buen soporte para el pie, lo que puede causar que se deslicen, se doblen o se enganchen entre los pedales y el piso del vehículo. Esta falta de sujeción puede comprometer la precisión necesaria para acelerar, frenar o utilizar el embrague adecuadamente. En situaciones de emergencia, incluso un pequeño retraso en la reacción puede ser crucial.

Situación distinta para motocicletas

Para conductores de motocicletas, ciclomotores, vehículos de tres ruedas, cuadriciclos o quads, las normativas cambiarán a partir del 1 de octubre de 2026. La reforma del Reglamento General de Circulación exigirá a conductores y pasajeros llevar calzado cerrado que cubra todo el pie en cualquier tipo de vía. Esta medida busca eliminar la subjetividad en la valoración de la libertad de movimientos, haciendo obligatorio el uso de calzado cerrado.

Medidas preventivas

Para evitar sanciones y garantizar una conducción segura, se recomienda llevar en el vehículo un par de zapatillas o zapatos adecuados para conducir. Cambiarse de calzado antes de ponerse al volante es una medida sencilla que puede prevenir riesgos y posibles multas.

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Ana Martínez

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Periodista polivalente con vocación por el reporterismo. Comprometida con la información veraz y de calidad, cubre con rigor cualquier temática de la actualidad, desde lo local hasta lo global.

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