La ministra de Igualdad, Ana Redondo, compareció este lunes en el Congreso para abordar la situación de emergencia en Ceuta. Durante su intervención, Redondo subrayó que, aunque su departamento no tiene competencias directas en la gestión de la crisis, ha estado involucrado desde el comienzo para asegurar que la respuesta del Gobierno incluya una perspectiva de género. Este enfoque es crucial, explicó, porque la crisis afecta de manera desigual a diferentes grupos, y las mujeres enfrentan riesgos específicos debido a desplazamientos y la falta de espacios seguros.
Incremento de agresiones y medidas de protección
La fiscalía de Ceuta ha actualizado las cifras de agresiones sexuales, aumentando de 16 a 23 los casos registrados desde finales de julio, cinco de ellos con penetración. Entre las víctimas, nueve son menores de edad que permanecen en un centro de crisis que opera las 24 horas desde junio. El Ministerio de Igualdad ha solicitado que estas víctimas puedan permanecer en el centro más allá de las 72 horas iniciales permitidas.
Además, se ha insistido en que los espacios habilitados para recibir a los migrantes sean seguros y ofrezcan recursos específicos para mujeres en situaciones de vulnerabilidad. Estos lugares deben garantizar control de acceso, vigilancia, privacidad y una atención profesional adecuada, así como tener mecanismos claros para la derivación inmediata de casos de violencia.
Creación de una unidad especializada
Dentro de este contexto, se ha anunciado la creación de una unidad multidisciplinar especializada en violencias en Ceuta. Esta unidad se encargará de reforzar la detección y evaluación de casos de violencia, asegurar su seguimiento, coordinarse con servicios públicos y entidades sociales, e identificar barreras lingüísticas, culturales o administrativas que puedan existir.
Refuerzo de servicios de atención y prevención
El Ministerio de Igualdad ha fortalecido las medidas de protección existentes, adaptando los puntos de atención y el servicio itinerante de prevención de violencia sexual a las necesidades actuales de Ceuta. El teléfono de atención a víctimas de violencia machista, 016, ha recibido 16 llamadas y cuatro consultas por WhatsApp desde el inicio de la crisis, aunque ninguna relacionada directamente con la situación migratoria. Sin embargo, se ha intensificado la difusión de este recurso, que está disponible en 56 idiomas, para asegurar que las mujeres en riesgo conozcan su existencia.
Plan de contingencia y condena de la violencia
Se ha implementado un plan de contingencia que incluye el refuerzo del 016 y la provisión de servicios de protección como las pulseras de seguimiento telemático, Atempro y Viogen. El objetivo es garantizar la protección de las mujeres ceutíes y trabajar en la detección y protección de niñas y mujeres que han llegado desde el 30 de julio.
La ministra Redondo condenó enérgicamente las agresiones sexuales en Ceuta, afirmando que no hay lugar para excusas ni matices ante la violencia sexual. Cada agresión es intolerable y cada víctima merece protección y apoyo institucional.
Discursos de odio y racismo
Redondo también denunció los discursos de odio y las actitudes racistas que han surgido durante esta crisis humanitaria, que tienden a criminalizar a la población migrante de manera generalizada. Destacó que, aunque es legítimo debatir sobre políticas migratorias, no se debe deshumanizar a las personas ni utilizarlas como chivo expiatorio para promover agendas políticas. En sus palabras, “no podemos permitir que una situación excepcional se use para presentar indiscriminadamente a los migrantes como una amenaza”.
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