La reciente crisis migratoria en Ceuta ha puesto en tela de juicio la cooperación entre España y Marruecos en materia migratoria, especialmente tras la decisión del presidente Pedro Sánchez de apoyar la postura marroquí sobre el Sáhara Occidental. Esta postura, adoptada en 2022, buscaba fortalecer las relaciones bilaterales a través de una hoja de ruta que incluía compromisos de colaboración económica y migratoria.
Impacto de la llegada masiva de migrantes
El ingreso de aproximadamente 50.000 personas a Ceuta ha generado interrogantes sobre la efectividad de la colaboración prometida. Esta movilización, promovida ampliamente en redes sociales, no fue contenida por los gendarmes marroquíes, lo que ha despertado especulaciones sobre posibles intenciones políticas detrás de la inacción. La profesora Irene Fernández-Molina, experta en Relaciones Internacionales de la Universidad de Exeter, subraya que el control migratorio es un instrumento utilizado por Marruecos y otros países del Mediterráneo sur para influir en la Unión Europea.
Declaraciones del gobierno español
El presidente Sánchez describió el ingreso masivo como una “violación de la integridad territorial española”, pero evitó señalar directamente al Gobierno marroquí. En su lugar, atribuyó los sucesos a mafias migratorias que habrían explotado la anulación de las devoluciones en caliente por el Tribunal Supremo. Sin embargo, Fernández-Molina cuestiona la existencia de estas mafias, sugiriendo que la pasividad de las fuerzas marroquíes fue un factor determinante.
Conversaciones diplomáticas
A pesar de la crisis, el Ministerio de Exteriores de España ha confirmado que se mantienen conversaciones directas entre José Manuel Albares y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, aunque no se ha revelado si se ha elevado alguna queja formal. Las prioridades actuales incluyen la coordinación para el retorno de las personas que han vuelto voluntariamente a Marruecos.
Antecedentes de tensiones bilaterales
Marruecos ha utilizado anteriormente la migración como herramienta de presión en sus relaciones con España. En mayo de 2021, una crisis similar se desató tras la entrada de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, en España para recibir tratamiento médico. Este incidente provocó una retirada temporal de la embajadora marroquí y la suspensión del diálogo político.
La hoja de ruta bilateral
La reconciliación entre ambos países fue sellada con la Declaración conjunta España-Marruecos del 7 de abril de 2022, que prometía reforzar la cooperación migratoria. Este acuerdo incluía la reactivación del Grupo Permanente Hispano-Marroquí sobre Migraciones y la normalización de la circulación de personas y mercancías.
Estadísticas de migración
El Gobierno español ha destacado en repetidas ocasiones la reducción de llegadas irregulares desde el inicio de esta colaboración. Por ejemplo, durante 2024 se reportó una disminución del 5% en las llegadas irregulares a las costas españolas en comparación con el año anterior. En 2022, se registró una reducción del 25,6% gracias a la cooperación con Marruecos y otros países.
Reacciones sincronizadas a la sentencia del Supremo
Tanto España como Marruecos han atribuido la crisis en Ceuta a la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que anuló las devoluciones en caliente. No obstante, este argumento ha sido cuestionado, dada la magnitud de la movilización y la aparente falta de intervención de las autoridades marroquíes en la frontera.
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