Desafíos de la maternidad y salario en la igualdad de género global

Pese a los avances legislativos globales en derechos laborales para mujeres, la maternidad continúa siendo un obstáculo crítico para la igualdad de género en el ámbito laboral, según el informe del Banco Mundial ‘La Mujer, la Empresa y el Derecho’. Aunque algunas naciones como Egipto y Jordania han implementado cambios como la baja de paternidad remunerada y la protección contra el despido de embarazadas, el cumplimiento de estas leyes sigue siendo insuficiente. Este reto persistente subraya la brecha entre la legislación y la realidad, manteniendo la brecha salarial y de oportunidades entre hombres y mujeres.

Los avances en derechos laborales para las mujeres han sido significativos en todo el mundo. Sin embargo, la maternidad sigue siendo una barrera importante para alcanzar la igualdad de género en el ámbito laboral. Según el informe ‘La Mujer, la Empresa y el Derecho’ del Banco Mundial, tanto la crianza de los hijos como las diferencias salariales representan dos de las principales fuentes de desigualdad entre hombres y mujeres a nivel global.

La crianza de los hijos: un obstáculo persistente

El Banco Mundial, que analiza desde hace años cómo las leyes afectan a las oportunidades económicas de las mujeres, destaca que ninguna economía ha garantizado todos los derechos legales necesarios para la plena participación de las mujeres en la economía. En su último informe, se señala que la maternidad es una de las barreras más persistentes, a pesar de que muchos gobiernos están tratando de eliminar disposiciones discriminatorias. En el último año, países como Egipto, Madagascar y Somalia han introducido la baja de paternidad remunerada, mientras que Jordania ha prohibido el despido de mujeres embarazadas.

No obstante, persisten diferencias significativas entre la legislación y su aplicación. Un índice del Banco Mundial, que evalúa diez temas laborales del 0 al 100, otorga a las regulaciones sobre maternidad una puntuación de 69,46, mientras que las estructuras de apoyo, como las facilidades para obtener la baja, solo alcanzan un 35,79. Esto refleja una brecha considerable entre la teoría y la práctica.

Impacto de los cuidados en la brecha salarial

La decisión de tener hijos tiene un impacto desproporcionado en mujeres y hombres. Este fenómeno, conocido como ‘children penalty’ o penalización por hijos, ha sido analizado por el Centro para la Representación Igualitaria en la Economía de la London School of Economics. Su investigación revela que, antes de la paternidad, hombres y mujeres siguen trayectorias laborales similares, pero estas divergen de manera significativa después de tener hijos.

“La mayoría de los países muestran penalizaciones por maternidad claras y de gran magnitud”, indican los autores del estudio.

Las penalizaciones son especialmente altas en América Latina, mientras que en África Central son menores y en Asia y Europa hay gran variabilidad. En España, la maternidad reduce un 38% la tasa de empleo de las mujeres en comparación con los hombres, mientras que en Suecia y Noruega esta diferencia es del 9% y 3%, respectivamente.

Consecuencias laborales y salariales

El informe del Banco Mundial también señala que las mujeres están sobrerrepresentadas en trabajos temporales y enfrentan mayores tasas de desempleo, incluso entre aquellas con más educación. De acuerdo con el informe del Instituto de las Mujeres de España, las mujeres a menudo optan por trabajos a tiempo parcial o toman excedencias para asumir responsabilidades de cuidado, mientras que los hombres tienden a hacerlo para continuar su formación.

País Reducción en tasa de empleo por maternidad (%)
España 38
Suecia 9
Noruega 3

Este fenómeno contribuye a la brecha salarial. Según la Encuesta anual de estructura salarial de España, en 2023 la ganancia media anual de los hombres fue de 30.372,49 €, mientras que la de las mujeres fue de 25.591,31 €, lo que representa una brecha del 15,74%. Aunque esta diferencia se ha reducido con el tiempo, el salario medio anual de las mujeres sigue siendo inferior al de los hombres de hace una década.

A pesar de los avances en modernización de la legislación laboral y el reconocimiento de la igualdad salarial, más de un tercio de los países aún imponen restricciones que limitan el acceso de las mujeres a ciertos empleos, especialmente aquellos considerados peligrosos, nocturnos o en sectores clave. El Banco Mundial advierte que alcanzar una igualdad duradera requiere más que simplemente adoptar leyes que promuevan la igualdad de género.

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Ana Martínez

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Periodista polivalente con vocación por el reporterismo. Comprometida con la información veraz y de calidad, cubre con rigor cualquier temática de la actualidad, desde lo local hasta lo global.

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