Juan Pedro Ruiz, conocido cariñosamente como ‘El Rasca’, se despidió de este mundo a los 69 años, dejando un legado imborrable en el fútbol regional. El 23 de octubre, apenas un día después de participar en un partido de veteranos, falleció repentinamente en su casa de Molina de Segura. Su trayectoria se extendió por más de cinco décadas, tanto en el fútbol masculino como femenino, y su figura se mantiene viva en la memoria de amigos y compañeros.
Una carrera marcada por la perseverancia
Desde su juventud, Juan Pedro Ruiz mostró una pasión inquebrantable por el fútbol. Se formó en el Muleño y consolidó su carrera en el Real Murcia, equipo con el que ascendió a Primera División en 1980 y 1983. Asimismo, alcanzó la máxima categoría con el Elche en 1984. A lo largo de su carrera, también vistió las camisetas de la Cultural Leonesa, Córdoba, Alcoyano y Yeclano.
Su amigo Pepe Murcia lo recuerda como un futbolista incansable y solidario, apodándolo ‘Billy’ por su parecido con un capitán de la selección escocesa. «Era el futbolista más solidario que he conocido», afirma Murcia, destacando la disposición de Juan Pedro para ofrecer su ayuda tanto dentro como fuera del campo.
Pionero en el fútbol femenino
Juan Pedro Ruiz también dejó su huella en el desarrollo del fútbol femenino regional. Junto a Ángel Ángel en Santomera, impulsó al equipo Apolo Properties hacia la categoría nacional femenina. En 2007, cofundó el Murcia Féminas junto a Antonio Moreno Castañeda, integrando eventualmente el proyecto en el Real Murcia. Su labor fue crucial para la creación y el crecimiento de las competiciones femeninas en la Región.
«Fue perseverante, buscando campos hasta que al final lo consiguió», recuerda Pepe Murcia, destacando el impacto de Ruiz en numerosas jóvenes futbolistas que pasaron por sus manos.
El legado de una vida dedicada al deporte
A pesar de sus éxitos deportivos, Juan Pedro Ruiz es recordado por su humildad y generosidad. Sergio Moya, exfutbolista del Real Murcia, destaca su sentido del humor y su capacidad para motivar a sus compañeros durante los partidos de veteranos.
«Era un hombre muy humilde, sencillo, sin afanes de grandeza», comenta Moya, subrayando la capacidad de Juan Pedro para conectar con las personas. Hasta el final de sus días, dedicó su tiempo a enseñar fútbol a jóvenes solicitantes de asilo en Molina de Segura, demostrando su compromiso con el deporte y la comunidad.
Un adiós sentido por la comunidad futbolística
El impacto de Juan Pedro Ruiz trasciende los logros deportivos. Su amabilidad cotidiana y su dedicación al fútbol dejan un vacío difícil de llenar. El jefe de prensa Pedro Julio Zafra recuerda su ritual de saludar a todos en la Federación Murciana con una sonrisa y un deseo de buen día. Jamás olvidó felicitar una Navidad o recordar un santo, reflejando su generosidad y calidez humana.
«Ya no voy a desayunar con él», lamenta Pepe Murcia, reflejando la profunda amistad que compartieron a lo largo de cinco décadas.
El legado de Juan Pedro Ruiz, ‘El Rasca’, perdura en cada persona que tuvo la fortuna de conocerlo y en cada equipo que tuvo el privilegio de contar con su presencia. Su partida deja un asiento vacío, pero su memoria sigue viva en el corazón de quienes compartieron su camino.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!