Durante una sesión parlamentaria en el Congreso de los Diputados, un diputado del partido Vox fue expulsado tras un altercado con el vicepresidente primero de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. El incidente se produjo en el contexto de un debate sobre el “bibliocausto español”, una proposición no de ley presentada por el PSOE que discutía la quema de libros durante la Guerra Civil.
Conflicto en el hemiciclo
El diputado José María Sánchez García, de Vox, protagonizó un enfrentamiento verbal después de que el diputado de ERC, Jordi Salvador, presuntamente lo insultara durante el debate. Según Sánchez García, Salvador le acusó de ser ignorante, y posteriormente, lo llamó “criminal y asesino”. En respuesta, Sánchez García intentó utilizar su micrófono desde su escaño para denunciar los comentarios, pero fue llamado al orden por la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, por interrumpir al orador en turno.
Intervención en la tribuna
Tras estos eventos, Sánchez García subió a la tribuna donde se encontraba la Mesa del Congreso, con el fin de recriminar a una letrada por no guiar correctamente a la presidencia. En un posterior intento desde su escaño, el diputado de Vox insistió en que estaba siendo insultado, lo que llevó a una nueva confrontación con el vicepresidente Gómez de Celis.
“Me están llamando criminal y asesino reiteradas veces”, afirmó Sánchez García, quien cuestionó la capacidad del vicepresidente para ejercer su rol como presidente de la sesión.
Decisión de la presidencia
Ante la insistencia del diputado, Gómez de Celis, quien presidía la sesión en ese momento, le recordó que no tenía el uso de la palabra. A pesar de las advertencias, Sánchez García descendió de su escaño y se dirigió directamente al espacio reservado para los miembros de la Mesa del Congreso. Allí, enfrentó nuevamente a Gómez de Celis exigiendo que no permitiera los supuestos insultos. El vicepresidente decidió aplicar el reglamento de la Cámara y expulsó al diputado de Vox, lo que fue aplaudido por los representantes de la izquierda.
Reacciones posteriores
Después del incidente, Sánchez García expresó su consternación en los pasillos del Congreso, acusando a la presidencia de falta de apoyo. Según sus declaraciones, considera que la autoridad de la presidencia es insuficiente para gestionar la Cámara y cuestiona si debe tolerar insultos de otros diputados.
“Esta presidencia es totalmente inhábil para ejercer la autoridad en la cámara”, afirmó Sánchez García, manifestando su descontento con la situación vivida.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!