Las empresas no siempre notifican los despidos de la misma manera ni en el mismo momento. Aunque la legislación establece requisitos específicos sobre la carta de despido, la indemnización, el preaviso o el finiquito, la organización de la salida de un trabajador suele depender también de decisiones internas. En muchas ocasiones, las compañías intentan minimizar el impacto en el personal, evitar conversaciones incómodas o gestionar el clima laboral tras el aviso. Por lo tanto, el momento elegido para despedir no es un detalle menor, ya que puede influir en la experiencia del trabajador y en la reacción del resto del equipo.
Despidos en viernes
El viernes se ha convertido en un día habitual para comunicar despidos, especialmente cuando la empresa desea cerrar el asunto antes del fin de semana. Para el trabajador, recibir esta noticia al final de la semana puede complicar una reacción inmediata, el acceso a asesoramiento adecuado y una revisión detallada de los documentos presentados. En este contexto, los expertos en derecho laboral aconsejan no firmar ningún documento sin leerlo cuidadosamente, solicitar copias de toda la documentación y verificar que el finiquito incluya todos los conceptos correspondientes.
El abogado laboralista Miguel Benito ha destacado esta práctica común en las empresas. “La táctica de despedir los viernes podría llegar a su fin”, advierte. Según explica, muchas empresas prefieren efectuar los despidos los viernes por motivos organizativos y psicológicos, con el objetivo de reducir el impacto interno y evitar que la noticia se difunda durante una jornada laboral completa.
Impacto en el ambiente laboral
Benito identifica una razón principal para esta práctica: evitar un clima de alerta en la empresa. Algunas empresas esperan hasta el último momento del viernes, cuando la mayoría de los empleados han terminado su jornada, para convocar al trabajador afectado a una reunión. Al finalizar esta reunión, la mayoría del personal ya ha salido de la oficina, y al llegar el fin de semana, la sensación de despido y el malestar en la empresa se diluyen.
Ahorro en el finiquito
Otra razón destacada por el abogado es de carácter económico. Benito afirma que algunas empresas optan por despedir los viernes para no pagar a los empleados los días de descanso semanal remunerado (sábado y domingo) si no son días laborables. Una reciente sentencia de la Audiencia Nacional confirma que el descanso semanal se devenga con el trabajo realizado durante la semana, y que, si la relación laboral se extingue antes de disfrutarlo, debe incluirse en el finiquito.
“No es legal que la empresa, si decide despedirte un viernes, no te pague tu descanso retribuido, que es sábado y domingo, cuando ya has trabajado los días laborables previos de esa semana”, concluye Benito.
Por lo tanto, el trabajador debe revisar con atención el finiquito si el despido ocurre un viernes o antes de disfrutar su descanso semanal. En esa liquidación deberían figurar los días trabajados, la parte proporcional de pagas extraordinarias, vacaciones no disfrutadas, posibles horas pendientes, indemnización si corresponde, y también los descansos retribuidos devengados. “Si te despiden un viernes y no te quieren pagar en el finiquito el fin de semana que te corresponde, puedes exigirlo”, concluye el letrado.
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