La escuela inclusiva en Catalunya ha iniciado el curso escolar con una notable carencia de ‘vetlladores’, a pesar de contar con las horas asignadas, según lo ha confirmado la Conselleria de Educació. La entidad ha instado a las empresas encargadas de proporcionar estos servicios a cumplir con sus obligaciones, tras detectar que muchas plazas permanecen sin cubrir.
Problemas de organización y precariedad laboral
El Institut Escola Pallerola de Sant Celoni es un claro ejemplo de esta situación. A esta institución se le han asignado 65 horas de ‘vetlladora’ para el curso, distribuidas entre cinco profesionales. Sin embargo, la organización se ha visto perturbada debido a la falta de personal, lo que también ha afectado las condiciones laborales de las ‘vetlladoras’. De las horas asignadas, una trabajadora tiene un contrato de 20 horas semanales, otra de cinco, una más de 12,5 horas, otra de 10, y la última de 25 horas, cuya posición aún está vacante. Ninguna de las profesionales asignadas se presentó el primer día de clases, y solo una lo hizo al día siguiente.
Reacción de la Fundació Pere Tarrés
La Fundació Pere Tarrés, responsable de gestionar a más del 40% de las ‘vetlladores’, admite tener dificultades para cubrir todas las horas asignadas y afirma estar trabajando para solucionar estos problemas. En un comunicado, la organización explicó que se está cubriendo aproximadamente el 80% de los servicios asignados. La fundación ha señalado que la gestión de un servicio de tal magnitud es compleja y está influenciada por varios factores.
“Desde hace años hemos trasladado al Departament la necesidad de disponer de esta información antes de que finalice el curso escolar. Actualmente, sin embargo, las asignaciones definitivas llegan habitualmente a finales de julio y pueden comportar cambios importantes de jornada”, han informado desde la fundación.
Limitaciones del calendario de asignación
La Fundació Pere Tarrés ha destacado que la asignación de horas se realiza a finales de julio, lo que deja poco tiempo para comunicar los cambios y organizar a las ‘vetlladoras’ antes del inicio del curso. Este problema se agudiza debido al periodo vacacional de agosto, que reduce significativamente el margen para manejar las asignaciones de personal. A pesar de los esfuerzos por reorganizar equipos y gestionar nuevas incorporaciones, las bajas voluntarias han complicado aún más la situación.
El impacto en el sistema educativo
La falta de ‘vetlladores’ ocurre en un momento crítico, cuando están por cumplirse diez años desde la aprobación del decreto de escuela inclusiva. Este reglamento fue bien recibido inicialmente, pero la falta de recursos ha afectado su implementación efectiva, lo que ha llevado a situaciones de tensión en el sistema educativo, como se ha evidenciado en la reciente huelga de profesores en Catalunya. En consecuencia, el gobierno ha comenzado a reevaluar su enfoque sobre la educación inclusiva, considerando la necesidad de ampliar las plazas en centros de educación especial.
Acciones futuras
La situación actual ha puesto en evidencia la necesidad de una revisión del sistema educativo inclusivo en Catalunya. La Conselleria de Educació ha reiterado su compromiso de exigir el cumplimiento del servicio a las empresas responsables, mientras que la Fundació Pere Tarrés ha asegurado que continuará destinando recursos adicionales para normalizar el servicio y garantizar una cobertura adecuada en los centros educativos.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!