La Comunidad de Regantes del Valle del Zújar, ubicada en la provincia de Badajoz, ha implementado un sistema de riego innovador que marca un hito en la agricultura de España. Tras más de dos décadas de planificación y desarrollo, este proyecto introduce tecnología avanzada que permite la gestión del riego de manera eficiente mediante energía solar y control a través de dispositivos móviles.
Un Proyecto de Larga Data
El ambicioso proyecto comenzó en 1995 y ha culminado con la instalación de un sistema que abarca más de 1.130 hectáreas de cultivo, principalmente de olivos, así como de almendros y pistachos. Esta innovación busca transformar una región propensa al estrés hídrico estival, mejorando la productividad agrícola en Monterrubio de la Serena.
Automatización y Control Remoto
El sistema de riego permite a los agricultores programar y controlar el riego desde una aplicación móvil, eligiendo fechas, horarios y duración. La infraestructura, altamente automatizada, ejecuta las órdenes de manera independiente, lo que representa una gestión inteligente del recurso hídrico.
“Tenemos un regadío para disfrutarlo y para enseñarlo. Estoy convencido de que hay pocos regadíos en España como este”, comentó Antonio Manuel Hidalgo, secretario y técnico de la Comunidad de Regantes.
Autosuficiencia Energética
Una planta fotovoltaica de 1,3 megavatios proporciona la energía necesaria para la operación del sistema, eliminando la dependencia de la red eléctrica convencional. Este enfoque sostenible asegura que el sistema funcione de manera autónoma, incluso en ausencia de suministro eléctrico externo.
Gestión y Almacenamiento del Agua
El agua se distribuye desde dos balsas con una capacidad total de 2,1 hectómetros cúbicos, recorriendo redes de distribución primaria, secundaria y terciaria hasta llegar a cada parcela. El sistema de control, equipado con comunicaciones por radio, mantiene los programas de riego incluso si la conexión se pierde temporalmente.
“Es un sistema muy robusto. Aunque falle la comunicación, la instalación sigue funcionando porque las órdenes quedan guardadas”, explicó Hidalgo.
Impacto Económico y Productivo
La implementación de esta tecnología no solo implica un avance tecnológico, sino también un impulso económico para la región. Según Hidalgo, el riego controlado puede multiplicar la productividad del olivar, incrementando el rendimiento graso y la calidad del aceite producido.
El proyecto ha contado con un financiamiento del 80% por parte de la Junta de Extremadura y el 20% restante proviene de la Comunidad de Regantes, con el apoyo adicional de Caja Almendralejo.
Una Nueva Era para Monterrubio de la Serena
Con la puesta en marcha de esta infraestructura, Monterrubio de la Serena y sus alrededores experimentan un revitalizante cambio económico y social. El olivar, un cultivo clave para la región, se beneficia directamente de una gestión del agua más eficiente y sostenible, asegurando así su viabilidad futura.
La llegada del agua a las parcelas, tras años de desarrollo y pruebas, representa un avance significativo para los agricultores locales, quienes ahora cuentan con una herramienta moderna que integra el uso de dispositivos móviles en la gestión agrícola.
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