La reciente ola de calor que afecta a Europa ha causado al menos 18 muertes en Francia, según informaron las autoridades este lunes. La mayoría de estos decesos, 13 en total, se deben a ahogamientos ocurridos mientras las víctimas se bañaban en el mar, ríos u otros espacios acuáticos. Entre las víctimas se encuentran jóvenes que perdieron la vida en lugares donde bañarse está prohibido, lo que genera preocupación entre las autoridades ante la posibilidad de que esta situación se repita durante el verano.
Impacto de las altas temperaturas
Las temperaturas han alcanzado niveles alarmantes, con 38°C en París y hasta 41°C en Burdeos. En el suroeste de Francia, tres personas de avanzada edad fallecieron en sus hogares debido al calor extremo. Las víctimas, una mujer y dos hombres de entre 80 y 95 años, residían en la región de Gironda y sus muertes ocurrieron durante el fin de semana.
El caso más trágico involucró a dos niños de 2 y 4 años que fueron encontrados sin vida en un coche estacionado en una zona residencial de Carpentras, en el sudeste del país. Aunque aún no se han determinado las causas exactas del fallecimiento, la fiscal de Carpentras, Hélène Mourgues, señaló que la principal hipótesis es la ola de calor.
“Aún no hemos determinado las causas de la muerte, pero privilegiamos la pista de la canícula”, indicó Mourgues a la Agencia France-Presse.
Según el diario ‘Le Parisien’, la madre de los niños declaró a la policía que los había olvidado en el coche mientras realizaba compras. En condiciones de 40°C en el exterior, la temperatura dentro de un vehículo estacionado al sol puede alcanzar los 70°C en poco más de 20 minutos, como recordaba la Chaîne Méteo.
Peligros asociados a la ola de calor
Además del riesgo de dejar a personas en vehículos cerrados, también es peligroso bañarse en lugares no autorizados. En Besançon, dos adolescentes murieron mientras se bañaban en un río peligroso, y un joven de 17 años sufrió la misma suerte en Dordoña. Estas tragedias reflejan un aumento preocupante en los ahogamientos, que el verano pasado ascendieron a 409 personas, un incremento del 14% respecto al año anterior.
La ministra de Sanidad de Francia, Stéphanie Rist, reconoció la incertidumbre sobre cuándo descenderán las temperaturas.
“No sabemos exactamente en qué día bajarán las temperaturas”, señaló Rist.
Medidas gubernamentales y antecedentes
Ante las altas temperaturas, el Gobierno francés decidió cerrar este lunes 1.352 escuelas e institutos, lo que representa el 2,4% de los 54.770 centros educativos del país. Esta decisión es parte de las medidas para mitigar el impacto del calor extremo, aunque el Ejecutivo liderado por Sébastien Lecornu ha enfrentado críticas por una supuesta falta de preparación y por implementar políticas insuficientes ante la situación.
Francia aún recuerda el devastador verano de 2003, cuando murieron 15.000 personas debido a una intensa ola de calor. La preocupación es palpable, dado que las olas de calor se están volviendo más frecuentes en el contexto del cambio climático.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!