El conflicto en Irán, que ya supera las dos semanas de duración, ha tenido repercusiones significativas en la economía global. Sin embargo, hay sectores que han logrado sacar provecho de esta situación. Entre ellos, destacan las empresas vinculadas al petróleo, el sector de la defensa y el turismo.
Alza en el sector petrolero
El precio del barril de crudo ha alcanzado los 110 dólares, lo que ha impulsado los beneficios de las compañías petroleras. En España, el Gobierno ha reconocido un incremento del 16% en los precios de la gasolina y un 28% en el diésel desde el inicio de la guerra. Para mitigar estos efectos, se ha implementado un plan de reducción del IVA al 10% para gasolina, gasóleo, luz y gas.
Javier Santacruz, economista, advierte que estos márgenes podrían ser temporales, ya que las compañías están vendiendo combustibles adquiridos a precios anteriores. Una ventaja de las empresas españolas, como Repsol, es su baja exposición al Golfo Pérsico, lo que evita disrupciones en sus operaciones. Repsol se define como una empresa “atlántica”, con activos fuera de la región del Golfo.
Impulso al sector de defensa
El sector de la defensa ha experimentado un crecimiento significativo, impulsado por la necesidad de los estados de reforzar su seguridad. A través del ‘Plan ReArmar Europa’, la Unión Europea ha destinado 800.000 millones de euros para proyectos de defensa, lo que ha aumentado la facturación del sector en un 17,1% en 2024.
Empresas como Indra y Escribano (EM&E Group) se han beneficiado de la demanda creciente, especialmente en Oriente Medio. Los drones, en particular, se han destacado como herramientas efectivas y económicas en el campo de batalla, lo que ha llevado a una mayor inversión en tecnología para su despliegue y neutralización.
Turismo: España como destino refugio
El turismo ha enfrentado desafíos debido a la incertidumbre geopolítica y el aumento de los precios del combustible. Sin embargo, España se perfila como un destino atractivo para aquellos que buscan alternativas a ciudades como Dubái o Doha. Aunque se prevé una contracción en la demanda de viajes durante Semana Santa, algunos destinos costeros en España podrían beneficiarse.
Según Pablo Díaz, investigador de la Universitat Oberta de Catalunya, los microdestinos vinculados al lujo podrían atraer a nómadas digitales y emprendedores que buscan nuevos entornos para establecerse. Barcelona, en particular, ha experimentado un incremento del 479% en las consultas para alquileres de corta duración, según datos de la plataforma Spotahome.
Impacto en otros sectores
El conflicto también ha afectado otros sectores como el gas, la electricidad y la inflación, que se encuentran en el punto de mira debido a las tensiones en la región. Además, se han registrado daños colaterales en infraestructuras como carreteras y vuelos, vinculados al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
En resumen, mientras que algunos sectores han logrado adaptarse y encontrar oportunidades en medio del conflicto en Irán, otros enfrentan desafíos significativos. La situación sigue siendo dinámica y su evolución continuará teniendo un impacto profundo en la economía global.
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