Henri Parot obtiene el tercer grado por decisión del Gobierno vasco

El Gobierno vasco ha concedido el tercer grado penitenciario a Henri Parot, exmiembro de ETA condenado por el asesinato de 39 personas, provocando una fuerte reacción del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite). La decisión, anunciada este 9 de septiembre de 2026, ha sido duramente criticada por Covite, que considera inaceptable la flexibilización de la condena de Parot, quien ya disfrutaba de semilibertad desde julio del año pasado. La organización denuncia que esta medida forma parte de una tendencia hacia la excarcelación progresiva de presos de ETA por parte del Ejecutivo autonómico.

El Gobierno vasco ha otorgado el tercer grado penitenciario a Henri Parot, exmiembro de ETA, quien desde julio del año pasado ya se encontraba en un régimen de semilibertad gracias a la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha expresado su rechazo ante esta decisión. Parot fue condenado por el asesinato de 39 personas y formó parte del ‘comando Argala’, responsable de múltiples atentados violentos, incluyendo el trágico ataque a la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza en 1987, donde fallecieron once personas, entre ellas cinco niños, y resultaron heridas otras 88.

Reacciones y Críticas

Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite, ha calificado de «inaceptable» la decisión del Gobierno vasco de flexibilizar la condena de Parot, considerando que se basa en «escritos privados y formulaciones genéricas contra la violencia». Ordóñez ha insistido en que Parot no ha mostrado un arrepentimiento público y sincero por sus crímenes, ni ha roto de manera clara y verificable con ETA y los círculos que apoyaron sus acciones.

«Henri Parot no ha mostrado públicamente un arrepentimiento sincero por sus crímenes ni ha realizado una ruptura clara, inequívoca y verificable con ETA y con el entorno político y social que justificó y legitimó sus asesinatos», ha declarado Consuelo Ordóñez.

Contexto de la Decisión

La progresión de Parot al tercer grado alimenta las críticas de Covite hacia lo que consideran una política de excarcelación progresiva de presos de ETA por parte del Ejecutivo autonómico. Desde su perspectiva, estas acciones representan una «amnistía encubierta» y no una verdadera política de reinserción.

Covite argumenta que estas medidas forman parte de una estrategia que busca vaciar las cárceles de presos de ETA sin exigirles un arrepentimiento genuino. Según Ordóñez, esto es un reflejo de las consecuencias del final negociado de ETA, un proceso que, según sus palabras, las víctimas han estado soportando desde 2011.

Implicaciones Futuras

La decisión ha reavivado el debate sobre las políticas penitenciarias aplicadas a los presos de ETA y sus implicaciones para el proceso de paz y reconciliación en el País Vasco. Mientras que algunos sectores defienden la reintegración de estos individuos a la sociedad, las voces críticas insisten en la necesidad de un arrepentimiento claro como requisito previo para cualquier medida de gracia.

En este contexto, el caso de Parot se convierte en un punto de referencia sobre cómo se gestionan las condenas de aquellos implicados en actividades terroristas en el pasado reciente de España.

Compartir
Laura Hernández

Sobre la autora / el autor

1,311 artículos publicados

Periodista comprometida con la información útil y accesible. Con amplia experiencia en redacción digital, cubre todo tipo de temáticas con rigor y proximidad al lector.

Ver todos los artículos

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!

Deja un comentario

Los campos obligatorios están marcados con *. Tu dirección de correo no se publicará.