India ha iniciado esta semana un ambicioso proyecto para llevar a cabo el censo en el país más poblado del mundo. Este proceso implica la movilización de tres millones de funcionarios que, durante un año, recorrerán sus 28 estados, 7.000 ciudades y 640.000 aldeas. El costo de esta operación asciende a 1.240 millones de dólares. Los resultados del censo serán fundamentales para ajustar la estrategia económica, las políticas sociales y la representación parlamentaria.
Retrasos y contexto demográfico
Originalmente planificado para 2021, el censo se ha visto pospuesto debido a la pandemia de coronavirus y a múltiples desafíos logísticos. En 2011, el último censo realizado registró 1.210 millones de habitantes. En esta ocasión, se espera que los resultados confirmen que India ha superado a China en población, con un incremento estimado de alrededor de 200 millones de personas. Mientras India sigue creciendo, China enfrenta una reducción poblacional debido a su baja tasa de natalidad y un porcentaje creciente de población jubilada.
Innovaciones en el proceso censal
Este censo presenta importantes innovaciones, tanto en su estructura como en su metodología. A diferencia de ediciones anteriores que dependían exclusivamente de formularios en papel, este proceso incluirá una aplicación móvil disponible en 16 idiomas. El cuestionario contiene 33 preguntas que abordan diversos aspectos, desde la dieta cotidiana hasta el acceso a servicios básicos como electricidad e internet.
“En los censos anteriores recogíamos los datos en papel y después los digitalizábamos, lo que alargaba mucho el proceso. La recopilación digital en este lo hará mucho más rápido”, explicó Mritunyay Kumar Narayan, encargado de las operaciones, al diario Times of India.
Fases del censo
El censo se llevará a cabo en dos fases. La primera, hasta septiembre, recogerá información sobre la vivienda y calidad de vida de los habitantes. La segunda fase se centrará en aspectos socio-económicos, incluyendo preguntas sobre religión, migración, educación, empleo y, por primera vez desde la independencia, sobre el sistema de castas.
El sistema de castas
El sistema de castas en India, a pesar de ser ilegal desde 1950, sigue influyendo en la vida social del país. La inclusión de preguntas sobre castas en el censo ha generado un debate significativo. Aunque el primer ministro Narendra Modi y su partido, Bharatiya Janata, tradicionalmente se han opuesto a esta medida, ahora se considera crucial para diseñar políticas de ayuda eficaces.
Los críticos argumentan que enumerar las castas podría legitimar estas divisiones sociales y socavar los esfuerzos para la democratización. Sin embargo, los defensores consideran que es necesario tener un entendimiento claro de la realidad para implementar políticas de inclusión efectivas.
Implicaciones políticas y sociales
El censo también tendrá consecuencias políticas, ya que proporcionará una imagen actualizada del país, cuyo paisaje demográfico ha cambiado significativamente en los últimos quince años. Además, el censo podría impactar la representación política, especialmente en las regiones del sur donde el crecimiento poblacional es más lento, lo que podría alterar la composición de la cámara baja del Parlamento.
Un cambio demográfico destacado es la proporción de género. El censo anterior reveló una desproporción de 940 mujeres por cada mil hombres. Una ley reciente reserva un tercio de los escaños parlamentarios a mujeres, y cualquier aumento en la población femenina podría incrementar su representación política.
Con estos múltiples desafíos y cambios, el censo de India no solo cuenta a su población, sino que también refleja su complejidad social y política, posicionándose como una herramienta esencial para su futuro desarrollo.
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