El juzgado contencioso número 2 de Tarragona ha levantado las medidas cautelares que impedían la retirada del monumento franquista ubicado en el río Ebro, a su paso por Tortosa. La alcaldesa de la localidad, Mar Lleixà (ERC), ha calificado esta decisión como un avance crucial hacia la eliminación del monolito. Sin embargo, el desmantelamiento definitivo del monumento aún depende de la resolución judicial sobre la legalidad de la licencia de obras emitida por el Ayuntamiento y de una ley catalana pendiente de aprobarse este verano.
Un nuevo avance en el proceso
El levantamiento de las medidas cautelares por parte del juzgado tarraconense se produce después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) desestimara los recursos presentados por grupos de extrema derecha que cuestionaban la validez de la licencia de obras para retirar el monumento y su descatalogación como patrimonio. A esto se suma la reciente inadmisión por parte del Tribunal Supremo del recurso de casación interpuesto por la Asociación Cultural Despierta España.
Mar Lleixà ha destacado que la posibilidad de retirar el monumento del Ebro está ahora “más cerca que nunca”, subrayando que el tribunal ha decidido dejar de suspender las obras, ya que la descatalogación del monumento y el conflicto con la empresa adjudicataria no afectan la validez de la licencia. Este impulso responde a una solicitud presentada por la Generalitat de Cataluña en marzo, apoyada por el Ayuntamiento de Tortosa.
Reacciones y próximos pasos
“Se trata de una muy buena noticia y una cuestión de dignidad, reparación e higiene democrática”, afirmó Mar Lleixà, coincidiendo con el décimo aniversario de la consulta popular sobre el futuro del monumento.
Las entidades que se oponen a la retirada cuentan ahora con cinco días hábiles para presentar un recurso de reposición, aunque Lleixà asegura que esto no detendría nuevamente la tramitación. La alcaldesa ha insistido en que el Govern “debe estar preparado” para actuar y que los trabajos deben realizarse durante el verano, aprovechando el bajo caudal del río Ebro, con la posibilidad de que la retirada se concrete en julio si se resuelve la sentencia a tiempo.
Esperando una sentencia definitiva
A pesar de este avance, aún se espera una sentencia definitiva sobre la legalidad de la licencia de obras otorgada en febrero de 2021. Lleixà ha señalado la necesidad de “prepararse para la reanudación de los trámites judiciales” y para una sentencia que permita al Govern adjudicar de nuevo las obras e impulsar la retirada del monumento.
En este sentido, se deberá solicitar nuevamente el permiso de obras al Ayuntamiento para tramitar todo el procedimiento de forma ágil, dado que han transcurrido más de cinco años desde el inicio del proceso. La alcaldesa ha instado a la justicia a actuar con rapidez para evitar más dilaciones en un caso que lleva años en el ámbito judicial.
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