El plenario de la Cambra de Comerç de Barcelona ha aprobado un cambio significativo en su normativa interna, aumentando de dos a diez el número de las denominadas ‘sillas de plata’, destinadas a grandes empresas. Esta medida, que otorga mayor poder y presencia a las grandes corporaciones dentro de la entidad, fue inicialmente aprobada por el comité ejecutivo el pasado 8 de julio y ratificada en una votación reciente.
Estructura del Plenario
Con este cambio, la Cambra modifica la distribución de los 60 miembros de su plenario. De estos, 44 serán elegidos a través de elecciones cada cuatro años, mientras que seis serán nombrados a propuesta de organizaciones empresariales destacadas como Foment del Treball y Pimec. Los diez miembros restantes corresponderán a empresas que realizan una contribución económica significativa a la institución.
Hasta ahora, solo dos de estos puestos estaban reservados para empresas que aportaban financieramente, conocidas como ‘sillas de plata’. La normativa permitía que estas ‘sillas’ oscilasen entre dos y catorce, pero el actual equipo de la Cambra decidió situarlas finalmente en diez.
Antecedentes y Contexto
La figura de las ‘sillas de plata’ fue cuestionada durante el mandato de Eines de País, liderado por Joan Canadell y Mònica Roca, quienes redujeron estos asientos de catorce a dos. Esta decisión respondió, en parte, a un intento de minimizar la influencia de las grandes empresas, muchas de las cuales se oponían a la independencia de Cataluña. Durante ese periodo, ninguna empresa ocupó los puestos disponibles.
Históricamente, estas ‘sillas de plata’ han sido ocupadas por empresas como CaixaBank, Banco Sabadell, Banco Mediolanum, Criteria, Deloitte, Indra, Racc y Damm. Bajo la dirección de Josep Santacreu, se reabrió el proceso de ocupación de estas vocalías, que ahora son ocupadas por Criteria, el brazo inversor de la Fundación La Caixa, y el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC).
Aspectos Económicos y Filosóficos
El cambio en la normativa, aprobado recientemente, impacta la estructura del censo electoral de cara a las elecciones previstas para 2027. este ajuste busca equilibrar la representación de autónomos, pymes y grandes empresas en el plenario, un desafío que se refleja en la baja adopción de IA en pymes en comparación con las grandes firmas. Josep Santacreu, en declaraciones a Efe, señaló que las grandes empresas estaban subrepresentadas en relación con su peso real en la economía catalana.
“Queremos que las grandes empresas tengan una presencia acorde a su importancia en la economía catalana”, comentó Santacreu.
Desde el punto de vista económico, este ajuste aportará a la Cambra unos 600.000 euros adicionales anuales mediante las contribuciones de las empresas que ocupen las ‘sillas de plata’.
Reacciones y Controversias
La medida ha generado fricciones con Pimec, la patronal de las pequeñas y medianas empresas, que ha manifestado su rechazo. Presidida por Antoni Cañete, Pimec aboga por un plenario de la Cambra lo más democrático posible, independiente de la capacidad económica de sus miembros. La relación entre Pimec y Eines de País es compleja, y aunque han compartido objetivos en el pasado, ahora difieren en este enfoque.
El cambio en la normativa de la Cambra refleja un intento de ajustar la representación empresarial a las dinámicas actuales del mercado, pero también pone de relieve las tensiones entre distintas visiones sobre cómo debe estructurarse la influencia de las empresas en las instituciones económicas de Cataluña.
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