El 23 de mayo de 1981, un audaz asalto al Banco Central de Barcelona conmocionó a España durante 36 horas. Documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos han revelado que la agencia sospechó de la participación de guardias civiles en el incidente. Según un informe de la época, “fuentes gubernamentales” sostenían que entre los 24 asaltantes de ultraderecha había numerosos guardias civiles.
Investigación y contexto político
El informe de la CIA, fechado el 26 de mayo de 1981, no se centraba tanto en identificar a los autores del asalto como en las repercusiones políticas que este tuvo. El documento, titulado “Los izquierdistas presionan al Gobierno”, describía la tensa situación política en España, donde tanto extremistas de izquierda como de derecha intentaban desestabilizar al gobierno democrático. Esta presión, según el análisis, elevó las tensiones entre el gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo y los militares.
Detalles del asalto
- El asalto comenzó a las 9:14 de la mañana del 23 de mayo de 1981, tres meses después del intento de golpe de Estado del 23-F.
- Los asaltantes, al menos once según los registros, tomaron como rehenes a cerca de 300 personas en el Banco Central.
- Un comunicado dejado en una cabina telefónica exigía la liberación de “cuatro héroes del 23 de febrero” y un avión para huir, amenazando con ejecutar rehenes si no se cumplían sus demandas.
- La policía rodeó el edificio y, tras un enfrentamiento, uno de los asaltantes fue abatido, lo que provocó la huida de rehenes y delincuentes mezclados.
El gobierno inicialmente valoró la teoría de un ataque de extrema derecha, sugiriendo la posible implicación del capitán Gil Sánchez Valiente, involucrado en el 23-F y entonces desaparecido. Sin embargo, uno de los líderes del grupo, José Juan Martínez Gómez, alias ‘El Rubio’, afirmó en una entrevista años después que había sido contratado por el servicio secreto español para robar documentos del banco sobre el intento de golpe de Estado.
El informe de la CIA y la presión política
“Numerosos extremistas de derecha han sido detenidos para ser interrogados”, reportó el informe de la CIA, indicando la presión que el gobierno español enfrentaba para investigar la posible implicación de la Guardia Civil en el asalto.
El análisis de la CIA también destacó la presión existente sobre el gobierno para investigar la misteriosa muerte de tres sospechosos detenidos por la Guardia Civil, un caso que más tarde se conocería como el Caso Almería. En el Congreso, se argumentó que los cadáveres, descritos como víctimas de un accidente, presentaban heridas de bala.
Repercusiones y tensiones internas
El documento de la CIA reflejaba la inestabilidad en España y advertía sobre el riesgo de una “caza de brujas” contra la Guardia Civil, mientras la izquierda presionaba para esclarecer los hechos del asalto y otros incidentes controvertidos. La situación amenazaba con profundizar la desconfianza entre los militares y los políticos en un momento crítico para el país.
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