La selección española de fútbol logró el viernes un emocionante pase a las semifinales del Mundial, tras vencer a Bélgica por 2-1 en un partido que se jugó en Los Ángeles, pero que se vivió intensamente en toda España. En Madrid, específicamente en la Plaza de Colón, rebautizada como Plaza Selección durante el torneo, miles de aficionados se congregaron para seguir el encuentro en directo.
Ambiente festivo en la Plaza de Colón
Desde horas antes del inicio del partido, la Plaza de Colón comenzó a llenarse de familias, grupos de amigos y turistas. El lugar, decorado con motivos de la selección, ofrecía diversas actividades para los aficionados, incluyendo puestos de comida, barras y exhibiciones de trofeos históricos de la selección española. La música, que iba desde clásicos de Raphael hasta éxitos actuales de Quevedo, contribuía a crear un ambiente de expectativa y celebración.
Antes del inicio del partido, los presentes recibieron un mensaje grabado del seleccionador Luis de la Fuente, quien expresó su agradecimiento por el apoyo y alentó a los aficionados con un «¡Vamos España!». Con el comienzo del encuentro, la Plaza de Colón se transformó en una grada improvisada, aunque los primeros momentos transcurrieron con más expectación que fervor.
El desarrollo del partido
El primer gol del encuentro llegó de la mano de Fabián Ruiz, desatando una ola de euforia entre los seguidores que se abrazaban y celebraban al unísono. No obstante, el empate de Bélgica trajo un momento de silencio y tensión a la plaza. Durante el descanso, los asistentes aprovecharon para reponer energías, aunque el ambiente general se mantenía cargado de nerviosismo.
Un contratiempo técnico interrumpió brevemente la transmisión del partido, generando desconcierto entre los presentes. La señal regresó con la segunda parte ya avanzada, lo que fue recibido con alivio y aplausos por la multitud. A medida que el tiempo avanzaba, la tensión iba en aumento, con cada avance de España vivido casi como un gol.
El gol de Mikel Merino, cerca del final del partido, provocó una explosión de alegría en la Plaza de Colón. Las celebraciones se prolongaron después del pitido final, con cánticos y banderas ondeando, afirmando a la Plaza Selección como un punto clave de encuentro para los seguidores durante el Mundial.
Reacciones en Bruselas
En Bruselas, la expectativa también era alta. Bélgica, que buscaba repetir su hazaña de llegar a las semifinales como en 2018, reunió a una multitud en el Parque Wonvendael. Allí, los aficionados compartieron consignas de confianza en su equipo, aunque reconocían la dificultad del encuentro contra España.
El ambiente fue contenido durante gran parte del partido, aunque el gol del empate de De Ketelaere fue celebrado con entusiasmo. La salida de Courtois por lesión fue recibida con preocupación, pero los aficionados belgas mantuvieron la esperanza hasta el último minuto, conscientes de que un gol los podría llevar a enfrentarse a su vecino Francia en semifinales.
El esfuerzo de Bélgica no fue suficiente frente al asedio español en la segunda mitad, y aunque las caras reflejaban decepción al final del partido, los seguidores mostraron su orgullo por el desempeño de su selección en un torneo tan competitivo.
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