Línea orbital ferroviaria: el proyecto de 120 km que revolucionará la movilidad

El Govern de Cataluña y ERC han relanzado el proyecto de la línea orbital ferroviaria, una ambiciosa infraestructura de 120 kilómetros que promete transformar la movilidad metropolitana al conectar directamente el Vallès, Maresme, Penedès, Garraf y Baix Llobregat sin pasar por Barcelona. Prevista para completarse en 2041 con una inversión de 5.200 millones de euros, la línea contará con 68 kilómetros de nueva construcción y 40 estaciones, buscando descongestionar la capital y fomentar desplazamientos transversales entre comarcas. Este acuerdo presupuestario sitúa nuevamente el proyecto en el epicentro del debate político y territorial catalán.

El proyecto de la línea orbital ferroviaria, que busca transformar la movilidad en la región metropolitana de Cataluña, ha cobrado impulso tras ser incluido en el acuerdo presupuestario entre el Govern y ERC. Diseñado hace más de dos décadas, este ambicioso plan contempla 68 kilómetros de nueva infraestructura ferroviaria, 40 estaciones y una inversión total de 5.200 millones de euros hasta el año 2041.

Conexión directa sin pasar por Barcelona

La línea orbital está concebida para conectar la segunda corona metropolitana evitando el tránsito por Barcelona. La iniciativa parte de la necesidad de adaptar la movilidad a un modelo más transversal, facilitando los desplazamientos entre comarcas como Vallès, Maresme, Penedès, Garraf y Baix Llobregat. Según fuentes de Territori, el proyecto es fundamental para “vertebrar la segunda corona” y optimizar la relación entre movilidad, vivienda y crecimiento demográfico.

El objetivo principal es aliviar tanto la congestión de la red viaria como la de las líneas radiales de Rodalies, ofreciendo una alternativa competitiva al uso del vehículo privado. Desde el Govern enfatizan que no es eficiente que desplazamientos como el de Granollers a Sabadell deban pasar por la capital catalana.

Detalles del trazado y estaciones

La línea ferroviaria, que se extenderá por 120 kilómetros de longitud, unirá Vilanova i la Geltrú con Mataró a través del Vallès. Aunque parte de la infraestructura existente, como la R8, se aprovechará, será necesario construir 68 kilómetros nuevos que presentan retos técnicos, especialmente en el Maresme, donde se requerirán varios túneles.

  • 40 estaciones planificadas, de las cuales 23 serán de nueva creación.
  • Intercambiadores previstos con líneas como la R2, R3, R4, R7 y R8 de Rodalies y con Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
  • Diseño pensado para transporte de pasajeros, con velocidades promedio de 60 km/h y máximas de 120 km/h.

El tiempo estimado para completar el recorrido dependerá del número de paradas y servicios semidirectos que se implementen.

Ejecución por fases hasta 2041

El desarrollo de esta infraestructura no se llevará a cabo de una sola vez. Se ha planificado una ejecución progresiva durante aproximadamente 15 años, priorizando los tramos con mayor demanda potencial y aquellos que ya forman parte del Pla de Rodalies 2026-2030. La denominada “fase cero” contempla el fortalecimiento de la R8 y la construcción de nuevos intercambiadores en Hospital General, Volpelleres y Riu Sec.

El proyecto avanzará gradualmente, comenzando con la ampliación entre Santa Perpètua y Sabadell, seguida por conexiones hacia Granollers y Mataró, y finalmente hacia Martorell, Vilafranca y Vilanova. Se estima que la línea podría estar completa para 2041.

Financiación y presupuestos

El coste del proyecto se estima en 5.200 millones de euros, de los cuales 4.800 millones corresponden a la obra ferroviaria y 400 millones a la adquisición de trenes. La financiación se discutirá en una comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat. Tanto el Govern como ERC abogan por que la mayor parte del financiamiento provenga de recursos estatales, considerando también opciones como el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y fórmulas de colaboración público-privada.

Impacto esperado sobre la movilidad

El proyecto de la línea orbital, que aspira a transportar a 30 millones de personas al año, se ha desarrollado a lo largo de los años desde su primer estudio en 2004. A pesar de ser postergado por la crisis económica, el proyecto se mantuvo dentro de la planificación territorial gracias a la reserva de suelo necesaria, lo que ahora facilita su reactivación. El Govern calcula que la infraestructura reducirá el tráfico en 29.000 vehículos diarios en los corredores afectados.

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Ana Martínez

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Periodista polivalente con vocación por el reporterismo. Comprometida con la información veraz y de calidad, cubre con rigor cualquier temática de la actualidad, desde lo local hasta lo global.

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